24 de enero de 2013
24.01.2013

«Cristina vive mi frustración por no tener mi consultoría»

24.01.2013 | 01:00

CARTA DEL DUQUE


El 11 de diciembre de 2002 Iñaki Urdangarín remite una larga carta (cuatro folios) por internet a un íntimo amigo, Iñaki Mújika. El receptor, experto en filosofía griega, fue quien facilitó al duque el nombre de Nóos para su nuevo proyecto: una consultoría de empresas sobre marketing deportivo que va a montar con su profesor en Esade, Diego Torres.


Urdangarín usó dos de los términos pensados por su amigo para sus supuestas tapaderas de negocios: Nóos, «la mente como pensamiento» o Areté; «el valor o virtud que pose un hombre cualquiera».


En su misiva explica a Mújika que quiere dar un cambio de rumbo a su vida. En la consultoría Octagon Express gana 35 millones de pesetas al año, pero no está cómodo al depender de otros jefes: piensan que «soy el abrepuertas». Urdangarín se declara desmotivado, reconoce tener miedo al cambio, pero añade que su esposa lo apoya: «Cristina vive como yo mi frustración. Una vez más se pone mi camiseta y me anima. Dios mío, qué suerte tengo».


La carta menciona al secretario de las infantas en la Casa Real. «A Carlos García Revenga le doy sana envidia de saltar el precipicio. Él se lo ha planteado alguna vez y nunca lo ha conseguido.»

Urdangarín firma como:


"El duque em...Palma...do"

Iñaki Urdangarín remitió el 7 de julio de 2003 un correo electrónico a Carlos García Revenga, secretario de las infantas Cristina, su esposa, y Elena, su cuñada. El duque comenta a Revenga, cuya dirección de correo forma parte del servidor de la Casa Real y que fue tesorero de Nóos, cuáles eran los primeros pasos del Instituto Nóos, el buque insignia de sus negocios. Urdangarín hace un chiste sobre su título y firma: El duque-em-Palma-do, rúbrica que contrasta con el tono serio que el duque mantenía en otros correos aportados al sumario del «caso Palma Arena».

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