La tradicional misa en la plaza de toros el día de Nuestra Señora de Begoña atrae cada año a más personas que acuden a la cita, a la una del mediodía, con el padre Villanueva y el coro rociero que ameniza la celebración religiosa con sus canciones que incluso tararearon algunos de los presentes.

El día permitió que todo se desarrollase con normalidad y el padre Villanueva, nunca falta a la cita, pudo celebrar la misa en el ruedo de la plaza de El Bibio como marca la tradición.

Aficionados taurinos de la ciudad y las peñas no faltaron a la misa que un año más recordó a todos los taurinos que habían fallecido durante este año.

La plaza, perfectamente engalanada con motivo de las corridas de toros se convierte en un espacio único para disfrutar de la misa.

Además esta misa sirve, cómo no, para pedir por los toreros que se juegan la vida cada tarde en la plaza gijonesa. Como siempre, Nuestra Señora de Begoña ls protege mientras cumplen con su compromiso en El Bibio.