27 de agosto de 2019
27.08.2019

Arrozada para cerrar las fiestas

Belmonte de Miranda despide tres días de festejos con una cita de convivencia vecinal y de reencuentro que reunió - a trescientas personas en torno a una gran mesa

27.08.2019 | 00:50

Belmonte de Miranda despidió ayer sus fiestas de San Antonio con una comida de hermandad en la que la protagonista fue una gran arrozada. No obstante, sobre las mesas no faltaron las viandas típicas de las comidas campestres, como los embutidos, las empanadas y las tortillas, una forma de rememorar la jira que se celebraba antaño para cerrar las fiestas en un campo a las afueras de la villa.

Unas 300 personas se dieron cita en esta jornada de convivencia vecinal y de unión, completando así el aforo previsto por la comisión de fiestas para la comida. "Tenemos el aforo completo, vendimos los 300 vales previstos y tenemos gente en espera", aseguraba la tesorera de la comisión de fiestas, Mirta Suárez, una hora antes de que la carpa donde se serviría el arroz se abarrotase.

La organización de los festejos a cargo de la asociación cultural "Pico Cervera" hace un balance positivo de las fiestas. "En la comisión estamos felices, agradecidos a todas las personas que participaron y con ganas de seguir y de mejorar para que el pueblo disfrute y lo pase bien, que es de lo que se trata", subrayó Mirta Suárez.

De hecho, son muchos los belmontinos que aprovechan estas fechas para volver a su tierra natal para disfrutar de las fiestas y de sus amigos, vecinos y familiares. "Estos son días de reencuentro y de convivencia, unas fiestas en las que la gente aprovecha para volver a casa", enfatiza el vecino y exalcalde de Belmonte Roberto Pérez.

Es el caso de Toni Rodríguez, quien ensalza el trabajo que realiza la comisión de festejos: "El pueblo se vuelca para que las fiestas sean importantes, vienen buenas orquestas y se sacrifican mucho para que haya un buen espectáculo".

También pudo regresar a su pueblo para celebrar estas fechas señaladas Félix González, que hacía unos años que no podía conseguirlo. "Trabajo fuera y hace unos cinco años que no puedo estar, pero siempre intento venir porque no hay nada mejor que esto y juntarnos todos los amigos", asegura.

La paella no se sirvió hasta las tres de la tarde, pero desde un par de horas antes las calles de Belmonte estuvieron animadas por la música del grupo "Mariachi platino", que fue amenizando las sesiones vermú en las terrazas de los bares de la villa, donde los vecinos se fueron dando cita para hacer tiempo antes de la comida y para repasar los días de fiesta previos que ya había disfrutado el pueblo.

Porque las actividades festivas ya se iniciaron el pasado miércoles con un concurso de parchís yel arranque oficial fue el viernes con el pregón, a cargo de Luis Pedro Alonso, quien fue maestro en el concejo.

El sábado, además, se celebró el Día del bollo, que logró reunir a unos 200 comensales, y el domingo fue el día grande de las fiestas. En estas tres últimas noches las verbenas pusieron el broche.

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