29 de agosto de 2019
29.08.2019

Lo rural se vuelve mundial en Onís

El colombiano Edier Viveros gana la carrera de sacos y la estadounidense Clellar Coe marca el ritmo con madreñas

29.08.2019 | 00:27

Los oficios del campo, en peligro de extinción o incluso ya desaparecidos en algunos concejos del Principado, están más vivos que nunca en Onís. Benia celebró ayer la Fiesta del Segador y con ella revivió una de sus tradiciones más queridas y llamativas: los juegos rurales, que pusieron en jaque a más de uno y despertaron los aplausos del público. Además, en esta edición se dio una imagen que, aunque no es inédita, sí al menos es complicada de encontrar: en un terreno tradicionalmente de hombres fueron dos las mujeres que decidieron participar, realizando ambas grandes actuaciones.

La Fiesta del Segador cuenta con una larga historia en Onís. Comenzó a celebrarse allá por 1951, pero estuvo perdida durante unos años hasta que los vecinos del municipio decidieron recuperarla y trasladarla a su capital, Benia, donde desde entonces el público tiene una cita fija con las carreras de sacos y de madreñas, el levantamiento de sábanu, los concursos de cabruñu y de siega y el tiro de cuerda.

Ayer, estos peculiares juegos comenzaron por la prueba quizá más convencional, la carrera de sacos, en la que el vencedor fue el colombiano Edier Viveros, quien ha vivido muchos años en Onís desde su llegada a España. Por eso, a pesar de que ahora se ha tenido que trasladar a Oviedo, no pensaba perderse una fiesta en la que lleva participando desde hace 14 años. "Pedí el día libre para venir, el secreto para ganar es coger bien el saco", apunta Viveros, quien explica que no suele practicar mucho, a pesar de ser un habitual en el podio de las diferentes pruebas de los juegos de Onís.

Pero la sorpresa llegó en la siguiente prueba, la carrera de madreñas. En ella, participó la primera mujer de la tarde, algo poco convencional en El Segador. Además, por si fuera poco, aunque vive en Gijón, Clellar Coe es natural de Colorado, en Estados Unidos. "Mi compañero de correr corre a veces con madreñas y por eso vine, aunque ya me las había puesto una vez en Lieres", cuenta Coe, que realizó un gran papel junto al resto de los participantes.

Pero quizá la prueba más dura y también más complicada fue la de levantamiento de sábanu, donde pudo verse a la segunda mujer de la tarde, la almeriense Mariló Contreras. "Estamos aquí de vacaciones, lo he visto y he preguntado si podía participar", explica Contreras, que no se lo ha pensado dos veces a la hora de levantar el sábanu bien cargado con más de 40 kilos de hierba. Aunque no pudo recorrer la vuelta entera, hay que apuntar que hubo otros participantes que ni siquiera consiguieron levantar todo el peso. Tras esto, llegó el concurso de cabruñu, otro arte prácticamente perdido con los avances actuales, para finalizar con el de siega y tiro de cuerda. Todo un espectáculo con el que no perder la Asturias más rural.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído