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Los catedráticos del Monsacro

El arqueólogo José Avelino Gutiérrez y el botánico Tomás Emilio Díaz impartieron una clase magistral sobre el “tapín” de la montaña sagrada de Morcín como colofón a unas jornadas temáticas celebradas por el RIDEA

José Avelino Gutiérrez, en el interior de la capilla de arriba. Y abajo, de nuevo el profesor dando explicaciones sobre los exteriores. | F. D.

José Avelino Gutiérrez, en el interior de la capilla de arriba. Y abajo, de nuevo el profesor dando explicaciones sobre los exteriores. | F. D.

Los cincuenta afortunados que se inscribieron previamente, según el protocolo covid, para participar en la visita guiada al Monsacro disfrutaron de una inolvidable y didáctica jornada de campo con las clases magistrales que impartieron sobre el “tapín” José Avelino Gutiérrez y Tomás Emilio Díaz, catedráticos de Arqueología y Botánica, respectivamente, de la Universidad de Oviedo.

Esta iniciativa sirvió como colofón a las jornadas temáticas organizadas el pasado mes de junio por el Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA) sobre esta mítica montaña sagrada con la celebración de diversas conferencias y ponencias que tuvieron lugar en la sede ovetense de esta institución.

Las magistrales lecciones multidisciplinares impartidas sobre el “tapín” por los catedráticos universitarios hicieron disfrutar a los privilegiados excursionistas con numerosos detalles que pasarían totalmente desapercibidos sin sus expertas explicaciones. Esta experiencia de campo culminó con las visitas a las capillas medievales construidas en la cima de la montaña y que datan del románico tardío.

El pueblo de Los Llanos, en Morcín, fue el punto de partida de esta interesante ruta cultural que ascendió la ladera este del macizo de La Magdalena, nombre con el que los lugareños denominan al Monsacro, a través de las empinadas y zigzagueantes rampas del Cintu, antes de llegar al collado de Entrepuertes y afrontar el tramo final hasta el Cantu de Bocesales para divisar el “mayéu” de las capillas

Los excursionistas reciben explicaciones en el exterior de la capilla. | F. Delgado

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Durante la primera parte de la ascensión, el científico Tomás Emilio Díaz, catedrático emérito de Botánica de la Universidad de Oviedo, explicó sobre el terreno las particularidades fitogeográficas de esta montaña sagrada deteniéndose especialmente en el peculiar tejo que ha crecido incrustado sobre la caliza en las cercanías de Entrepuertes y en los famosos y apreciados cargos mágicos que inundan las praderas de todo el macizo del Monsacro.

Posteriormente, Tomás Díaz cedió el micrófono a José Avelino Gutiérrez, catedrático de Arqueología del departamento de Historia de la Universidad de Oviedo, quien mostró a los excursionistas la ubicación de un hoyo para cazar lobos cuando el monte era frecuentado por cazadores durante el Paleolítico Superior, así como tres túmulos funerarios prehistóricos perfectamente alineados y datados en el Neolítico.

El arqueólogo José Avelino Gutiérrez, en el centro, durante una de sus explicaciones.

Tras llegar al “mayéu”, se visitó en primer lugar la capilla de arriba, de planta octogonal y en cuyo interior se ubica el pozo denominado de San Toribio, donde dice la leyenda que estuvieron resguardadas las Santas Reliquias que posteriormente fueron trasladadas, a principios del siglo IX, por Alfonso II el Casto hasta la Catedral de Oviedo para depositarlas en su Cámara Santa. Esta ermita octogonal tiene las advocaciones de Santiago, Santo Toribio y Santa Catalina de Alejandría.

Además de visitar el interior de esta joya arquitectónica, José Avelino Gutiérrez circundó este monumento histórico artístico para explicar a los excursionistas las distintas fases constructivas de sus paramentos y columnas en sus distintas rehabilitaciones. Cabe reseñar que la última restauración de las ermitas tuvo lugar en 1986 financiada por la Consejería de Cultura dirigida entonces por Manuel de la Cera, siendo el sacerdote Agustín Hevia Ballina, director del Archivo Histórico Diocesano y colaborador de LA NUEVA ESPAÑA, el impulsor de dichas rehabilitaciones.

Los catedráticos del Monsacro

Finalmente, la visita guiada finalizó en la capilla de abajo, de planta rectangular, que tiene la advocación de la Virgen de la Magdalena. Su construcción data posiblemente del siglo XII y está relacionada con un uso monástico y ganadero ligado al monasterio ovetense de San Vicente. En su alrededor se pueden apreciar perfectamente los gruesos paramentos que delimitaban el llamado huerto del ermitaño.

Está previsto que las excavaciones arqueológicas, suspendidas por causa del covid, se retomen el próximo año y permitan datar de un modo científico las fechas de construcción de ambas capillas y sus posteriores reformas, así como avanzar en las investigaciones para desentrañar los misterios sobre el origen de la presencia humana en esta montaña sagrada. Estas excavaciones arqueológicas serán dirigidas por José Avelino Gutiérrez, catedrático de Arqueología, quien dirigirá un equipo multidisciplinar integrado por varios especialistas en diversas materias que investigarán en profundidad la mágica historia del Monsacro, auténtica joya del patrimonio cultural asturiano.

José Avelino Gutiérrez y Tomás Emilio Díaz, los catedráticos del Monsacro, fueron recompensados al final de la visita con un caluroso y agradecido aplauso por parte de sus privilegiados alumnos que escucharon muy atentamente sus expertas explicaciones sobre el “tapín” de esta montaña sagrada.

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