Reencontrarse de nuevo es lo que más están valorando los buscadores de oro que este fin de semana se han dado cita en el Campeonato Nacional de Bateo de Oro de Navelgas (Tineo), que celebra su vigésima edición. Muchos se ven después de dos años, al cancelarse el año pasado todas las competiciones debido a la pandemia de coronavirus. “La gente tenía ganas de volver a batear, pero además esto es una gran familia y celebrar el campeonato supone reencontrarte con muchos amigos”, explica César Castaño, presidente de la asociación de bateadores de oro “Barciaecus”, organizadora del certamen.

Precisamente, la crisis sanitaria no ha impedido que los amantes de este deporte hayan decidido viajar a Navelgas desde diferentes puntos de España e incluso de Francia, Holanda e Irlanda. En total, son 150 los participantes, ya que la organización tuvo que limitar las inscripciones al reducir el número de bateadores que podían participar por ronda clasificatoria. “Si no hubiéramos hecho esta reducción hubiéramos llegado tranquilamente a los participantes de una edición normal, se quedó mucha gente sin poder apuntarse”, señala Castaño, que cree que el campeonato es una actividad segura. “Se celebra en plena naturaleza y si tú quieres no vas a tener ningún riesgo, porque hay la amplitud necesaria para mantener distancias”, subraya.

Coinciden con él los participantes. Desde Madrid llegaron Alicia Rifaterra y Pedro Antoranz, con sus dos hijos Rita y Simón Rifaterra, y aseguran que “esta situación no nos echó para atrás, al contrario, nos apuntamos en cuanto lo anunciaron porque se celebra al aire libre, hay distancias y todo el mundo va con mascarilla”. Llevan unos 15 años acudiendo a la cita con Navelgas, sus hijos batean desde que tienen un año y recalcan que lo que engancha es el ambiente que se genera y encontrarse con gente con la comparten afición.

La prueba de bateo nocturno celebrada en Navelgas. | D. A.

La prueba de bateo nocturno celebrada en Navelgas. | D. A. Demelsa ÁLVAREZ

Cómo se vive el campeonato español también es lo que ha llevado desde Francia a Navelgas a Anabel Lamarque, Julio Lamarque y Jean Pierre Mandrick. “El campeonato de España es el más guapo, la organización es perfecta”, subraya Julio Lamarque, que explica que llegaron el lunes a la localidad tinetense para poder batear por sus ríos y hacer turismo. “Lo que atrae es más que el oro, es el hecho de buscar y encontrar, de compartir una afición con personas de todo el mundo”, subraya Anabel Lamarque. Con ellos viaja Jean Pierre Mandrick, que estuvo en los mundiales que se celebraron en el pueblo en 2008 y 2015. Antes que él estuvo su padre, Pierre Mandrick, un gran buscador de oro, que asistió desde el primer campeonato que se celebró.

El oro y el ambiente que se crea en los certámenes no solo engancha a los adultos, los más jóvenes también se dejan conquistar. Es el caso de Lola García, que hizo que sus padres viajaran desde Cataluña para poder participar. “Fue ella la que nos pidió venir, participamos en 2019 en la categoría de familia, pero lo que nos gusta es el pueblo, su ambiente, la colaboración vecinal para organizarlo…”, detalla Juan Ángel García, que tiene raíces familiares en el pueblo tinetense.

El campeonato, cuya organización cuenta con la colaboración de entidades públicas y privadas, entre ellas LA NUEVA ESPAÑA, finalizará hoy. Será por la tarde cuando se conozcan a los vencedores de las diferentes categorías. Este año como novedad, los campeones absolutos de las categorías individuales oficiales se llevarán de premio el vuelo gratuito para asistir al Campeonato Mundial de 2022 que se celebrará en Polonia.