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“Agotamiento” pastoril en Picos

El problema del lobo centra la reivindicación de los ganaderos en su gran fiesta del año, en los Lagos de Covadonga

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Fiesta del pastor 2021 en Vega de Enol Miki López

“Si incluyen al lobo en la Lespre (Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial), garantizamos que será el fin de la ganadería en el monte”. Con nubarrones en el día y en el horizonte, como declaraba el recién reelegido “Regidor de Pastos”, José Antonio García, en su discurso durante el pleno, se celebraba este domingo la fiesta del Pastor, en los Lagos de Covadonga.

Fue la entrada del lobo en el listado el tema principal de los discursos, y los muchos dolores de cabeza a cuenta de ese tema que le esperan a la ministra para la Transición Ecológica de España, Teresa Ribera, y que ya ocasionó un enfrentamiento entre los partidarios de la protección del animal, la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (Ascel), y los detractores de la inclusión, a causa de las muertes del ganado.

García, situado frente al consejero de Medio Rural y Cohesión Territorial, Alejandro Calvo, aprovechó la cita grande del año de los pastores para reclamar los derechos del colectivo, que, “agotados” de la situación actual que están viviendo, piden a los políticos “sentido común” para afrontar la siguiente campaña.

“Estamos pasándolo muy mal para llegar a fin de mes. Se les llena la boca cuando hablan de ‘Parque Nacional’, pero todos sabemos que no está bien gestionado; las Administraciones son un desastre”, alegaba un disgustado José Antonio García, que no se quería marchar sin recordar a Valeriano Remis, ganadero de Cuerres de Llenín (Cangas de Onís), que presidía la Asociación Española de Criadores de Raza Asturiana de la Montaña (Aseamo), fallecido prematuramente hace casi un año.

El abad, Adolfo Mariño, ante Rosa María Asprón, pastora mayor, Adriana Allende, pastorina, y sus damas.

Calvo, por su parte, prometía “compromiso más allá de los colores políticos” como respuesta a García, en un discurso en el que la premisa principal fue la de ayudar al pastoreo con el fin de “reconocer la gran labor que llevan a cabo en la montaña” y agradecer “los alimentos sanos y sostenibles” que producen. “Creemos firmemente que es un sector fundamental para el futuro de Asturias, y, además, la presencia de la ganadería en el parque es vital para su supervivencia”, compartía el Consejero. Para terminar, Calvo quiso referirse a “la ayuda de los fondos europeos, que servirán para afrontar la próxima campaña”.

La fiesta transcurrió durante una mañana nublada, tras un año sin celebración por la pandemia. La celebración, que no pudo incluir los famosos juegos rurales, permitió a pastores y turistas disfrutar de un entorno natural de tanta belleza como los Picos de Europa.

El día se iniciaba con la misa conducida por el abad de Covadonga, Adolfo Mariño, en la capilla del Buen Pastor, situada en el refugio del lago Enol. La homilía estuvo repleta de elogios al paisaje y con un Mariño expresando su “enorme preocupación” por “la escasez de fieles que hay en nuestro país”. “España está alejándose de Dios. Tenemos tendencia a ir detrás de otros dioses que nos ponen las cosas más fáciles y están despistando a la gente. Tenemos el deber de volver a nuestras raíces”, pregonaba el abad.

José Antonio García, regidor de pastos, da un discurso frente a Alejandro Calvo, concejal de Medio Rural y Cohesión Territorial. | Miki López

La eucaristía finalizaba con la interpretación del himno de Asturias por parte de la Banda de Gaitas Ciudad de Cangas de Onís y entonada por todos los presentes. A Mariño le tocó el colofón: “¡Puxa Asturias!”.

En un lugar destacado se encontraba la recién nombrada “pastorina”, Adriana Allende, junto a sus dos damas, Dennis Tomé y Nayara Rivera. Ellas destacaban la importante labor que desempeñan que no era otra que “venir a honrar a todos los pastores que pasaron por el valle”. “Venimos desde que íbamos en el carricoche y subiremos siempre”, explicaban las niñas, vestidas con el traje regional cabraliego.

Además, acompañando al abad desde un puesto de honor, escuchaba la misa la “Pastora mayor”, Rosa María Asprón, quien decía sentirse muy feliz de poder estar allí. “Antes vivíamos en las cabañas y teníamos que subir caminando; había más pastoreo, ahora viene mucha gente de fuera”, expresaba .

Ana Rosa Remis, hija del homenajeado, Valeriano Remis, junto a su familia. | Miki López

Seguidamente, se llevó a cabo el pleno de pastores, que arrancó con la toma de posesión de los celadores, “quienes velan por los intereses ganaderos dentro del Parque Nacional y el mejor aprovechamiento de los pastos”. Habían sido elegidos ya el pasado día 4 de julio, con Lilián Galán González haciendo historia al ser la primera mujer nombrada celadora de uno de los doce distritos en los que se divide el puerto de la Montaña de Covadonga. Al finalizar los nombramientos, José Antonio García fue reelegido por decimoquinta vez como Regidor de Pastos para representar a todos los celadores.

A continuación, se les entregó un ramo de flores y una banda a Allende, Tomé y Rivera, pastorina y damas respectivamente; y se hizo entrega de una reproducción de su cabaña a los Pastores Mayores, Florentino Tomé, y la ya antes mencionada, Rosa María Asprón.

Fiesta del Pastor en Vega de Enol

El momento más emocionante del acto llegó con el reconocimiento póstumo a Valeriano Remis, quien “apostó durante toda su carrera por dignificar el pastoreo y la vida del campo”. Remis ejerció en vida como celador y regidor de pastos, además de ser concejal del ayuntamiento de Cangas de Onís. Su hija, Ana Rosa Remis, le recordaba muy emocionada: “Era una persona que siempre estaba dispuesta a ayudar a los demás”, dijo, y agradeció a todos el recuerdo plasmado en la gran fiesta de la montaña asturiana.

Elogio de unos sevillanos a Asturias: “Lo tenéis todo a mano, playa, montaña...” 

J. A.

“Recomendamos Asturias a todo el mundo. De hecho, es muy difícil reservar apartamento aquí; tienen una demanda enorme de gente del Sur”. Con estas palabras describían su verano una familia de sevillanos que aprovechó las fiestas del Pastor para visitar los Lagos de Covadonga. “Llevamos viniendo por aquí varios años, pero no conocíamos esta fiesta. Nosotros preferimos la montaña a otro tipo de turismo. Aquí lo tenéis todo a mano: la playa, la montaña… Pero lo mejor es el clima. Habrá la mitad de temperatura que en Sevilla”, comentaban Javier Manzano y Manuel Martínez, dos padres de familia que, acompañados por mujeres e hijos, se disponían a la cata de queso Gamonéu en el “prao” de las fiestas, de la mano de las queseras Graciela Valle y Zaira Cedrán. “Este año no va a haber tanta afluencia, pero si estamos para los años buenos, también estaremos para los malos. Sin juegos rurales esta cita es más tipo familiar, ves más gente conocida. Otros años hay mucho turismo”, explicaban.

Miguel Jaime Valcárcel y José Antonio Fernández, nacidos en Cangas de Onís, aunque el primero reside entre Madrid y Filipinas, disfrutaban de la fiesta “al no poder haber asistido el año pasado a causa del covid”. Los dos amigos habían ido “a pasar el día, oír música y comer el bocadillo”. Y encantados que estaban.

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