Los animales son un gran atractivo turístico para los niños y no tan niños que buscan conectar con la naturaleza. Asturias ofrece una gran variedad de lugares para conocer y aprender más sobre la fauna, ya se trate de animales autóctonos o de las especies más exótica; desde aves, a animales marinos o grandes mamíferos.

Un lugar donde poder ver una fauna muy exótica es el Zoológico El Bosque, en San Esteban de las Cruces (Oviedo) donde cuentan con una gran variedad de especies. Ruth Gordón, trabajadora del zoo, cuenta que a los visitantes "lo que más les llama la atención son los grandes mamíferos: tigres, lobos, linces...". El centro lleva un verano de bastante afluencia. Sin haber recuperado cifras previas a pandemia, pero sin quejarse. Tienen visitas guiadas en las que se ofrecen "talleres botánicos, rastreo de plumas y huevos, tacto de serpientes y un taller para aprender a distinguir los diferentes tipos de tortugas" explica Ruth Gordón. Un completo para que las familias se tomen su tiempo. Y si se quiere que la experiencia faunística vaya un paso más allá, se puede solicitar una visita guiada especial en la que se realiza una ruta por el zoo con interacciones en los recintos de los lémures y yacos de cola roja, en la zona de serpientes, en la de suricatos y en el área del territorio australiano, pudiendo hacer manejo de las especies que en ese momento estén receptivas, siempre dentro del respeto a los animales. Y, claro, se podrá presumir de ello y hacer fotos con los animales como recuerdo .

Un pequeño rodeado de pitas.

Sin embargo si se quiere adentrar en las profundidades del océano, se debe visitar el Bioparc Acuario de Gijón, que cuenta con un recorrido por 60 acuarios de agua dulce y salada para conocer al detalle la flora y la fauna de los mares del mundo. Estas vacaciones los niños corren para ver una especie muy especial: "los ajolotes. Son la estrella del verano, salen en el Minecraft y les vuelven locos. Es una especie única, de un lago en México, que se encuentra en peligro de extinción." cuenta Mariona Balboa, responsable de marketing del centro y añade que "el público que recibimos es muy familiar, vienen muchos niños con sus abuelos". Además, en Bioparc Acuario de Gijón están teniendo campamentos de verano en el que realizan actividades lúdicas por todo el recinto, con talleres en la playa y algún experimento para enseñar y entretener a los más pequeños de la casa. "Tenemos dos turnos, el de mañana y el de tarde, el primero se llenó súper rápido" cuenta Mariona Balboa. Y es que el Bioparc Acuario de Gijón es una visita obligada para los amantes de los animales.

Niños disfrutando en la granja "Pitasana".

Cambiando de hábitat, un lugar mágico para conocer mejor el plumaje del mundo es el Rincón de Aves de Pravia, unos jardines llenos de este tipo de animales. Carmen Arango regenta el lugar junto a su marido, ambos tienen 75 años y forman un matrimonio de apasionados por esta fauna. Arango asegura que "este verano esta siendo bastante bueno, pero somos conscientes de nuestra ubicación. Estamos en un pueblo bastante apartados, pero no nos importa, lo nuestro es afición pura y dura; ni nos promocionamos". Los turistas quedan maravillados con este secreto de Pravia: "Les fascinan las aves tan bonitas que hay aquí, lo cuidado que está todo y la limpieza. También los jardines que cuentan con mucha flor" narra. Loros que hablan, guacamayos, ibis sagrados de Egipto, grullas, cacatúas y muchas otras aves colonizan este jardín de Pravia donde se puede dejar volar el tiempo y disfrutar de un plan alternativo en Asturias.

Y más aves, pero esta vez más autóctonas. Para ver gallinas en una granja ecológica solo hay que acercarse hasta "Pitasana", en Boal. "Vienen bastantes familias que veranean en la zona a participar en los talleres que organizamos. Tanto pequeños como mayores disfrutan y aprenden. A los niños además les gusta mucho acariciar a los animales ", cuenta Noelia García, propietaria junto con su marido de esta granja en la que también tienen una yegua y varias ovejas. Además, todos los años celebran el festival "Pitafesta", en el que hay conciertos, recitales en fala, monólogos y mucho más -será el 4 de septiembre-. Su objetivo es visibilizar el mundo rural y reivindicar sus pueblos, sus gentes y sus modos de vida, mostrando su atractivo y su enorme potencial de forma lúdica y festiva.

Un ejemplar de suricato en el núcleo zoológico El Bosque, de Oviedo. Fernando Rodríguez

Siguiendo con animales autóctonos, un icono de Asturias son sus osos pardos, y nada mejor para saberlo todo sobre estos grandes mamíferos que visitar la Casa del Oso en Proaza, donde además se podrá visitar a sus grandes protagonistas, las osas Paca y Molina. Desde la Fundación Oso Pardo de Asturias cuentan que llevan un verano de muchos turistas, especialmente en el recorrido osero en el que siempre llenan plazas. Este lugar es ideal para conocer un poco más esta especie y disfrutar de una tarde de verano.

Otro lugar muy peculiar es el núcleo zoológico Tuernes el Pequeño (Llanera), que cuenta con una variedad de animales muy peculiar como alpacas, búfalos, vacas africanas o dromedarios. Pero también es un lugar ideal para que los más pequeños puedan conocer algún amigo peludo. "Los niños disfrutan de los animales más pequeños que pueden tocar como los conejos" cuenta Luis Miguel Álvarez, dueño del espacio, y añade que "también hay otras especies como ponis, burros o cabras enanas". Cada vez son más familias las que eligen este zoo para pasar la tarde y Luis Miguel Álvarez afirma que "este año estamos teniendo mucha más gente" que otros.

Centro infantil visitando el núcleo Zoológico de Tuernes en el año 2019.jpg

Hacer planes en Asturias puede ir mucho más allá y disfrutar de una tarde alternativa en cualquiera de estos lugares puede ser muy enriquecedor y divertido, y además permite conectar directamente con la naturaleza.