Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Bellezas a toda costa | 13

Bellezas a toda costa en Asturias: Siempre se vuelve a la playa de Porcía

El arenal, plagado de esculturas naturales y situado en el concejo de El Franco, tiene numerosos adeptos: "Cuando la vi supe que era la playa que había soñado"

24

En Imágenes: playa de Porcía

La playa de Porcía es una maravilla de la naturaleza que, cuando se descubre, engancha de inmediato haciendo que, antes de irse, ya se esté pensando en regresar. Este conjunto de estuario y playa que hay que disfrutar, sin duda, en marea baja para descubrir todos sus recovecos, esculturas naturales y su paisaje singular y único, enamora a cuantos se acercan a él. La playa se enmarca dentro del concejo de El Franco, mientras que la otra orilla del río pertenece al de Tapia de Casariego.

Una zona de la playa de Porcía. Ana Paz Paredes

"A esa zona, donde desemboca el río, la llamamos el Xogaral por la cantidad de piedra que tiene, de cantos rodados que baja el agua. También en la zona de Tapia es donde estaban las minas de hierro que estuvieron abiertas entre el último tercio del XIX y el primer tercio del XX", comenta Gervasio López Fernández, natural de Valdepares y a quien la vida y el trabajo le llevó fuera de su tierra muchos años, dividiendo su existencia entre Uruguay y Alemania para, finalmente, abrir una empresa de pintura en su tierra.

Gervasio López, en las escaleras de acceso a la playa. Ana Paz Paredes

"Yo tenía 14 años cuando conocí esta playa, y vivíamos aquí al lado. Es curioso. Un día nos juntamos todos los chavales y descubrimos esta playa maravillosa. Por entonces, aquí no venía nadie, no como ahora. Para los vecinos la playa es una gran cosa porque con los años trajo aquí a mucha gente, unos a pasar el día y una parte importante que abrieron también aquí su segunda vivienda", explica.

Los socorristas Andrés Suárez y Mario Flórez. Ana Paz Paredes

La playa de Porcía es refugio de aves migratorias, por lo que el río y el estuario fueron declarados LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) y la zona costera como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves). Asimismo, como recuerda este vecino de Valdepares, resulta notable el patrimonio arqueológico industrial reflejado en la parte oeste de la playa, donde se encuentran restos de las bocaminas abiertas para la explotación del hierro, así como restos del cargadero-embarcadero, vestigios de un antiguo polvorín y numerosos detalles que se pueden conocer desde el panel informativo habilitado en el Mirador de Porcía.

Un viajero descansa en un rincón del área recreativa de la playa de Porcía.

La playa, de unos 250 metros de largo por 70 de anchura, es un paraíso natural que se disfruta especialmente en bajamar descubriendo, entre sus esculturas naturales, un hermoso arco al que llaman A Pedra Furada, uno de tantos rincones favoritos de Victoria Zarcero, concejala de Educación, Cultura, Turismo, Comercio, Igualdad y Hacienda del Ayuntamiento de El Franco.

Uno de los muchos rincones con encanto de la playa de Porcía.

"Yo me enamoré de esta playa desde el día que la vi. Cuando me trajo mi marido, pues mi suegro es también de aquí, de Valdepares, me dije de repente que esta es la playa que siempre había imaginado en mi cabeza. Me pareció, y me sigue pareciendo, uno de los lugares más bonitos que he visto en mi vida, y eso que yo, por motivos profesionales, viajé hace años por medio mundo. Total, que me dije que aquello era una señal y que tenía que quedarme a vivir aquí", explica Zarcero con la simpatía de la que siempre hace gala. Ella, al igual que los asiduos a Porcía, no disimula su pasión por una playa "preciosa, la mires desde donde la mires". A lo que añade otras cualidades: "Es ideal también para los niños porque, cuando baja la marea, quedan esos charquinos llenos de pececinos o de cangrejos chiquitinos que a los nenos les encanta. Es una playa especial, con mucho encanto. Está muy en auge porque quien la descubre, repite. Vuelve muchas veces más. Aquí decimos, llegadas estas fechas, que vuelven los veraneantes, como se dijo siempre, que es una palabra más cercana, más cariñosa", explica.

Jonathan Pérez y Elena Iglesias, que este año están al frente del bar restaurante Porcía. Ana Paz Paredes

En lo alto de la playa abre sus puertas un precioso chiringuito, el restaurante bar Porcía, que este año llevan, por primera vez, Jonathan Pérez Auviaño y Elena Iglesias Calvo. Él, que ya con 17 años entró en una cocina a trabajar, retoma con ilusión su actividad entre los fogones. "Intentamos cuidar mucho el producto, que sea de primera calidad y de la zona. Fundamentalmente preparamos pescados frescos, que los hacemos en un horno de brasa de carbón y, entre los platos que más gustan, están nuestras croquetas de sepia", explica ella.

Y, como colofón a un día más en Porcía, siempre queda contemplar desde allí una puesta de sol, tan bella e intensa como la propia playa.

La playa de Porcía, en otro de sus rincones.

Hay que ir por la A-8 dirección a El Franco, hacia la capital del concejo, La Caridad, pero no entrar en ella sino continuar de frente en la rotonda por la N-634. Tras pasar Valdepares, un poco más adelante girar a la derecha, frente al mesón El Fornello. Allí se indica la playa a la derecha.

Una de las cosas a descubrir es cómo se ve la playa desde el columpio que está en el área recreativa y, aquellos que puedan, y en referencia a las fiestas que se celebran en El Franco, disfrutar de su emblemática romería de Los Remedios o de la Noite Celta, celebraciones que, con tanto cariño y buen hacer, organizan los miembros de la Asociación Alameda.

Los días de tormenta con mucho aparato eléctrico buena parte de esos rayos van a pasar sobre A Pedra Imán, en la zona de Tapia de Casariego, donde están los restos de la vieja mina de hierro, al contar allí con una importante presencia de metales.

Compartir el artículo

stats