DTO ANUAL 27,99€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Revival sin gancho

Hace ya muchos años que el revival del cine de aventuras y fantástico de los ochenta, en particular el dirigido o producido por Spielberg, ha dejado de ser una curiosidad simpática para convertirse en tendencia sobreexplotada. Diez años después del filme de J.J. Abrams “Super 8” llega el más claro intento de la industria audiovisual española por aprovechar el tirón de esa nostalgia por un cine juvenil inocente pero terrorífico, unos días en que todo parecía más simple y un mundo sin móviles ni redes sociales. Puede que “Paraíso” se desarrolle en 1992, no los ochenta, pero las referencias siguen siendo en su mayoría de bastante antes, de “Verano azul” a “V”, pasando por “Cuenta conmigo”.

Tanto “Super 8” como “Stranger things” supieron trascender el simple popurrí y resultar frescas a base de buscar personajes carismáticos y pura y dura energía narrativa. “Paraíso” no acaba de encontrar ni una cosa ni la otra, demasiado apegada a una afectación dramática que contrasta con el alambicamiento de la historia. Demasiado a menudo se confía en la referencia nostálgica para generar simpatía o empatía: Game Boy, Bollycao, Terminator o Gandalf son algunas de las palabras clave. Seguramente Lucas Vidal estaba pensando en “La historia interminable” cuando compuso los arpegios de la canción principal, interpretada por Ana Torroja.

En alguna ocasión, las referencias parecen lanzadas un poco al azar: ¿por qué se habla del estreno “dentro de dos meses” de “Terminator 2: El juicio final”, si en 1992 la película ya estaba más que estrenada? ¿Por qué en la discoteca Paraíso hay un disco de The Cardigans, si el grupo no debutó hasta 1994? Esos detalles importan.

Sosteniendo la función, además de los jóvenes actores, están las cuidadas composiciones a las que nos tiene acostumbrados el director Fernando González Molina, capaz por momentos de elevar el material por encima de lo frustrante. Hay una buena serie dentro de “Paraíso”, pero debió llegar antes y haberse trabajado algo más a fondo.

Compartir el artículo

stats