Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un camino entre pucheros: comer a un paso de la cascada en Aller

La tradición manda en los fogones de La Casona de Nembra, que este mes cumple 16 años y que regenta el cocinero Manuel Castañón

Manuel Castañón, en el exterior de su local en Nembra. | Ana Paz Paredes

Nembra, en el concejo de Aller, es un pueblín guapo por donde cruzan rutas y senderos que llevan al viajero a paisajes de gran belleza. Allí, como quien dice a pie de carretera, abre cada día las puertas de su restaurante, La Casona, el cocinero Manuel Castañón Fernández, natural de este pueblo allerán y que se formó como cocinero en la Escuela de Hostelería de Gijón. Este mes de abril cumple 16 años al frente de este establecimiento auténtico con dos zonas bien diferenciadas: la del chigre y luego un precioso comedor decorado con gusto y que resulta muy acogedor para disfrutar de todo lo bueno que cocina Manuel en sus fogones.

Callos caseros acompañados de patatas fritas.

Este local se encuentra a menos de diez minutos de Murias, de donde sale la ruta que, en menos de un kilómetro y con un par de tramos pindios pero fáciles de caminar porque el sendero es ancho, lleva a los viajeros hasta la siempre espectacular cascada de Xurbeo, una caída de agua que es uno de los principales atractivos de Aller, que cuenta también con otras rutas y lugares de interés tanto para los amantes de la naturaleza como de la historia y la etnografía.

En La Casona de Nembra se oferta por 10 euros un menú semanal con dos primeros, dos segundos y postres en el que siempre hay un plato de cuchara, ensaladas, pescado y carne. En fin de semana, por ser más especial, el menú es a 18 euros, y entre los platos que el comensal puede degustar están: pote, fabada, sopa de pescado, patatas con congrio, marmitako, cordero guisado, carrilleras de cerdo ibérico, entrecot, dorada a la espalda y lenguado relleno, por citar solo algunos.

“Chamucu” (chamón o morcillo de ternera) guisado.

Como especialidades de Manuel que tienen más demanda entre su clientela están los callos, el rabo de toro o el chamucu (morcillo de ternera) guisado con patatas y pimientos, además de chuletinas de cordero, chipirones encebollados, revuelto de bacalao y verduras, una buena ensalada de la casa, croquetas caseras y cachopo relleno de cecina y queso de cabra. No faltan el plato de aldea, el bacalao a la riojana ni una buena sartén de morcilla, huevos y patatas. En postres, citar la tarta de queso, el requesón, el flan, la tarta de almendra y la de manzana.

Cuenta con terraza y zona de aparcamiento. Cierran los martes por descanso. En fin de semana conviene llamar y reservar en el número 985485073.

Antes o después de comer

San Vicente de Serrapio

Es una joya del Románico asturiano. Esta iglesia fue construida a finales del siglo XII en un enclave estratégico donde se cree hubo un templo romano. Horarios de visita en la Oficina de Turismo: 985481439.

Pinturas en su interior.

El río vertical de Xurbeo 

Es esa hermosa cascada a la que se llega en poco más de un kilómetro desde la localidad de Murias uno de los grandes atractivos del concejo de Aller. Una ruta que, despacio, se disfruta con intensidad. 

La cascada de Xurbeo, en Aller.

Las foces del río Aller 

Las foces del río Aller son otro de los grandes atractivos turísticos . Forman parte de la ruta senderista PR-AS 31, la ruta allerana de las foces del río Pino y el río Aller. La distancia que une las dos foces es de 18 kilómetros. 

Tramo de las foces del río Aller.

Compartir el artículo

stats