Con garantía de hermeticidad hasta una profundidad de 11.000 metros, fabricado en titanio RLX y equipado con válvula de helio y sistema Ringlock, posee la capacidad de resistir a cualquier tipo de inmersión, ya sea en aguas abiertas, en sumergible o en cámara hiperbárica.

El 1 de noviembre, el cineasta y explorador James Cameron presentó el Oyster Perpetual Deepsea Challenge. Inspirado en el reloj experimental que lo acompañó durante su inmersión histórica del 26 de marzo de 2012 a la fosa de las Marianas (hasta –10.908 metros), el Deepsea Challenge marca un nuevo hito en el universo de los relojes de submarinismo creados por Rolex.

Un reloj pensado para convertir la presión en aliada en cualquier circunstancia y un llamamiento a ampliar un poco más los horizontes de las profundidades.

Rolex: obsesión por la hermeticidad

La cuestión de la hermeticidad ha sido un pilar fundamental del savoir-faire relojero de Rolex desde sus inicios. Fue así como nació, en 1926, la caja Oyster, completamente hermética gracias a un sistema de bisel, corona y fondo enroscados a la carrura.

Desde hace casi un siglo, Rolex perfecciona sistemas cada vez más eficientes —coronas Twinlock y Triplock, sistema Ringlock— para proteger el interior de sus relojes.

A fin de responder a las necesidades de los profesionales del buceo, Rolex empezó proponiendo el Submariner en 1953, con una hermeticidad garantizada entonces a 100 metros, hoy a 300.

The Oyster Perpetual DeepseaChallenge, waterproof to a depthof 11,000 metres (36,090 feet) Cedidas a LNE

En 1967, la marca lanzó el Sea-Dweller, reloj de submarinismo dotado de una válvula de helio y con una hermeticidad garantizada hasta 610 metros de profundidad, y más tarde hasta 1220 metros.

Presentado en 2008, el Rolex Deepsea es un reloj capaz de responder al desafío de las grandes profundidades. Con su sistema Ringlock, puede resistir a la presión que reina a 3.900 metros de profundidad.

El Oyster Perpetual Deepsea Challenge y su hermeticidad garantizada hasta 11.000 metros abren nuevos horizontes en las grandes profundidades.

Un homenaje a los exploradores de los abismos

El Deepsea Challenge luce la inscripción «Mariana Trench», además de las fechas «23-01-1960» y «26-03-2012» grabadas en el fondo. Todo un homenaje a dos inmersiones históricas en la fosa de las Marianas: la del oceanógrafo Jacques Piccard y el teniente de la marina estadounidense Don Walsh a bordo del Trieste, en 1960; y posteriormente, en solitario, la de James Cameron a bordo del Dseepsea Challenger, en 2012.

Ambas expediciones llevaron a bordo relojes experimentales Rolex. El diseño del que acompañó a James Cameron en su descenso constituyó un gran desafío en términos de tamaño y tiempo para la manufactura Rolex.

Esta pieza, puesta a prueba para soportar una profundidad de 15.000 metros y una presión de 17 toneladas sobre el cristal, se desarrolló en tan solo unas semanas, gracias a la dilatada experiencia de los equipos de Rolex en el ámbito de los relojes de submarinismo destinados a grandes profundidades.

Durante una inmersión de siete horas, tres de ellas en el fondo de los abismos para grabar y recoger muestras, este reloj experimental resistió airoso a la colosal presión, como lo hizo en su momento el de 1960.

Hoy, el Deepsea Challenge representa un nuevo hito en esta aventura humana y técnica que comparten, desde hace décadas, los ingenieros de Rolex y los exploradores de las profundidades.

Titanium Cedidas a LNE

Todo el 'savoir-faire' Rolex al servicio de un submarinista excepcional

El Deepsea Challenge, reloj de los fondos marinos por excelencia, es todo un submarinista con cualidades nunca vistas, concebido para soportar presiones extremas. Afrontar el reto relojero e industrial que supuso su creación requirió varios años de investigaciones.

Si bien el reloj experimental de 2012 iba fijado al brazo articulado del sumergible de James Cameron, el Deepsea Challenge se diseñó para llevar en la muñeca.

De la fabricación de la caja a la del brazalete, todo está pensado con vistas al uso cotidiano de este reloj de 50 mm de diámetro. Una proeza relojera que fue posible por el uso de una aleación de titanio grado 5 seleccionada por Rolex: el titanio RLX.

Gracias a este metal robusto y especialmente ligero, su peso pudo reducirse en un 30 % con respecto al reloj experimental de 2012. Con el fin de conferirle unas proporciones ergonómicas y una estética armoniosa al nuevo reloj, se modificaron determinados componentes; por ejemplo, se rebajó el grosor del cristal.

El Deepsea Challenge se distingue de los demás relojes Profesionales por un satinado especialmente marcado y por las aristas de las asas pulidas. En lo que respecta a los sistemas de extensión del brazalete —sistema Rolex Glidelock y láminas Fliplock—, permiten llevar el reloj por encima de un traje de buceo de hasta 7 mm de grosor.

Oyster Perpetual Rolex Deepsea(2012), Oyster Perpetual Deepsea Challenge (2022), DeepSea Special (1960), Rolex Deepsea Challenge (2012) andOyster Perpetual Submariner (1986). Background, left toright: models of the DEEPSEA CHALLENGER submersibleand the bathyscaphe Trieste. Cedidas a LNE

El Deepsea Challenge representa todo el savoir-faire de Rolex en el ámbito de los relojes de submarinismo. Combina las principales innovaciones desarrolladas por la manufactura a lo largo de muchos años: el sistema Ringlock, una arquitectura de caja patentada gracias a la cual esta puede soportar presiones extremas; la válvula de helio, que sirve para evacuar —durante las fases de descompresión en cámara hiperbárica— el exceso de presión interna que puede comprometer la integridad del reloj; la corona Triplock, con tres zonas de hermeticidad; y también la visualización Chromalight, que se distingue por un material luminiscente de larga duración que mejora la legibilidad.

Con el objetivo de poner a prueba la hermeticidad de cada uno de los Deepsea Challenge que produce, Rolex desarrolló específicamente, en colaboración con la Comex (Compagnie Maritime d’Expertises), una cuba de ultraalta presión capaz de ejercer una presión de prueba equivalente a la que reinaría a 13.750 metros de profundidad.

En el corazón de la caja Oyster se sitúa el calibre 3230, íntegramente desarrollado y manufacturado por Rolex. Concentrado de tecnología, este movimiento automático incorpora diferentes elementos patentados: el escape Chronergy y la espiral Parachrom, insensibles a los campos magnéticos, así como amortiguadores de golpes Paraflex.

Gracias a la arquitectura de su barrilete y al rendimiento superior de su escape, el calibre 3230 ofrece una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas. Como todos los relojes Rolex, poseedores de la certificación de Cronómetro Superlativo, el Deepsea Challenge presenta una precisión cronométrica del orden de –2 /+2 segundos al día.