Dos chefs coinciden en las claves para elaborar un buen arroz: técnica, paciencia y respeto al grano
Jordi Cruz y Dani García revelan los puntos claves para un buen preparado

Un plato de arroz con verduras / Freepik
En España, pocos platos generan tanta pasión y debate como el arroz. Sin embargo, dos de los chefs más influyentes del país, Jordi Cruz y Dani García, coinciden en lo esencial: la perfección del arroz no es cuestión de azar, sino de técnica, paciencia y respeto por el grano.
A pesar de sus estilos distintos, ambos coinciden en que un un buen preparado comienza mucho antes de encender el fuego.
Jordi Cruz: precisión y control
Para Jordi Cruz, jurado de MasterChef España, la clave está en la precisión. Su método para un arroz blanco perfecto comienza con un gesto sencillo pero determinante: lavar el arroz (tipo redondo o bomba) hasta que el agua salga limpia. Esto elimina el exceso de almidón y garantiza un grano suelto y no pegajoso.
Cruz utiliza una proporción exacta: 500 gramos de arroz por 600 ml de agua y 5 gramos de sal. Los tiempos y la temperatura son fundamentales:
- 4 minutos a fuego fuerte, con la cazuela tapada
- 10 minutos a fuego mínimo, sin destapar
- 5 minutos de reposo final, fuera del fuego
“El arroz no se debe tocar mientras se cocina; respetar los tiempos es tan importante como elegir el grano adecuado”, explica el Chef.
Dani García: sabor, técnica y creatividad
Por su parte, Dani García, con tres estrellas Michelin, pone el acento en el sabor profundo y la técnica tradicional. Para él, todo gran arroz comienza con un sofrito paciente, especialmente cebolla bien pochada, que aporta dulzor y sabor sin comprometer la textura del grano.
Su método combina intensidad y reposo: fuego muy alto durante los primeros 5 a 10 minutos, sin remover el arroz y una reducción del fuego y reposo final antes de servir
Además, el chef insiste en la importancia de un buen caldo, enriquecido con especias como azafrán, pimienta negra, clavo o comino, y en elegir la variedad de arroz adecuada: tipo bomba para arroces secos y otras variedades específicas para arroces melosos.
“La clave está en escuchar el producto y respetar su comportamiento frente al fuego. Solo así se consigue un arroz con textura perfecta y sabor intenso”, afirma.
Un punto en común
Aunque uno apuesta por la precisión casi científica y el otro por la creatividad basada en el sabor, ambos coinciden en aspectos fundamentales: la elección del arroz, la importancia del reposo y la necesidad de no remover el grano en exceso durante la cocción.
Así, desde un arroz blanco sencillo hasta elaboraciones más complejas, el mensaje de ambos maestros es claro: dominar el arroz requiere paciencia, respeto por el proceso y atención a los detalles. Entre cazuelas, paellas y melosos, la enseñanza es la misma: el secreto no está en hacer más, sino en hacer mejor.