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Un chef desvela el truco infalible para salar pescados y mariscos sin renunciar a su sabor natural: "Un gesto muy simple que cambia muchísimo el resultado final"

Un simple gesto que puede variar el sabor del resultado final

Preparación de un pescado.

Preparación de un pescado. / LNE

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Elaborar un buen pescado o marisco no es moco de pavo. Aunque son platos al alcance de cualquier, conservar su sabor natural durante el proceso de preparación es un reto culinario difícil de enfrentar.

En este contexto, Jordi Cruz ha vuelto a sorprender a su comunidad digital. El chef no solo es famoso por su destacada trayectoria en la ata cocina, también ha ido alcanzando gran popularidad por tratar de acercar la "haute cousine" a sus seguidores a través de trucos o sencillas recetas publicadas en su cuenta de Instagram.

En esta ocasión, Jordi ha querido hacer hincapié en la elaboración de pescados y mariscos; insistiendo en un simple gesto que puede elevar el sabor del producto sin renunciar a su estado natural.

Un simple gesto que marca la diferencia

"Muchos pescados y mariscos pierden parte de su sabor simplemente por cómo los limpiamos o salamos", comienza explicando. En esta línea, el cocinero señala que existe una técnica tan sencilla como económica para mantener el sabor natural del producto: utilizar "agua con la misma salinidad que el mar".

Y, como es habitual, Cruz ha querido matizar su técnica precisando las cantidades para alcanzar una mezcla perfecta. "Aproximadamente 33-34 g de sal por litro de agua para mantener el sabor natural del producto, potenciarlo y salar de forma mucho más uniforme y delicada", señala.

En el caso de que el cocinero se enfrente a piezas pequeñas como unas vieiras, solo será necesario un tiempo máximo de tres minutos a remojo para que diluya en el agua perfectamente. En cortes más grandes, 5 minutos serán más que suficientes para cambiar el sabor del resultado final.

Finalmente, solo hay que "secar bien y cocinar". Un gesto tan simple como sencillo que hará que los comensales queden impresionados ante tal viaje gastronómico por el paladar.

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