Al contrario de lo que muchos creen llevar una dieta saludable no significa renunciar al sabor.

Las salsas y los aderezos es de lo primero que se elimina de la dieta cuando lo que se busca es perder peso. Sin embargo, acompañar a las carnes, pescados o pastas del día a día es posible siempre que optemos por la versión más 'light' de las salsas como las que te proponemos.

Salsa de yogur

Este tipo de salsa es ligera, refrescante y perfecta para acompañar verduras, todo tipo de ensaladas o platos turcos. Al igual que en todas las salsas, dependiendo de los ingredientes que utilicemos tendrá un sabor más ácido, más fuerte o será más 'light'.

Una de las recetas más sencillas para hacer esta salsa en su versión menos calórica es añadir el zumo de un limón pequeño, un diente de ajo picado, una pizca de sal y pimienta y un chorrito de aceite a un yogur desnatado.

Salsa de frutos rojos

Una forma deliciosa de incorporar en la dieta un aporte extra de antioxidantes es hacerlo a través de esta salsa, perfecta para acompañar carnes o para usarla en postres. Su receta es muy sencilla: lava unos 200 gr. de frutos rojos (arándanos, moras, frambuesas...) y colócalos en una cazuela con el zumo de un limón. Cuécelo a fuego lento hasta que quede una masa espesa. Si lo crees necesario añádele un poco de agua o unas gotas de edulcorante.

Salsa de curry

A los amantes de los sabores intensos y exóticos les encantará esta salsa típica de la gastronomía india. El curry es una mezcla de especias entre las que se incluyen la cúrcuma, el cilantro o el comino, por lo que tiene grandes propiedades antioxidantes y digestivas.

Para preparar una salsa de curry casera necesitarás dos cucharaditas de curry en polvo, dos yogures naturales desnatados, un limón, una cebolla blanca, un diente de ajo, sal y pimienta al gusto. Comienza sofriendo la cebolla en una sartén con unas gotas de aceite a fuego lento. Cuando la cebolla adhiera un tono casi transparente, añade el ajo picado y el curry. Mientras tanto pon los yogures en un recipiente junto al zumo de limón y una pizca de sal y pimienta. Añade la mezcla a la sartén y remuévelo todo bien para que se integren los sabores.

Salsa verde

La clásica salsa verde es ideal para acompañar cualquier pescado, pero también alubias, patatas o pasta. Para prepararla sólo necesitarás un ajo, aceite, perejil, harina, vino blanco y una taza de caldo de pescado. Comienza friendo el ajo picado en un poco de aceite. Añade después la harina y remuévelo bien. Después incorpora un chorrito de vino blanco, el caldo de pescado y el perejil picado.