Las playas se abarrotan con la llegada del verano. Los bañistas buscan huir del calor y de la rutina dándose un chapuzón, no siempre teniendo en cuenta los riesgos que esto puede traer si no se toman las precauciones necesarias. Por eso, es importante seguir las indicaciones de los socorristas y las banderas que indican si está permitido el baño o no. Por eso, durante estos meses crecen las campañas de concienciación.

La Guardia Civil es uno de los principales propulsores de campañas. Las promociona desde sus redes sociales para llegar a un mayor margen de público. Sus campañas y mensajes no son solo acerca de la prevención de ahogamientos, sino de todo tipo de problemas frecuentes en las vacaciones: contaminación, residuos, abandono de mascotas... En este caso, una de las últimas publicaciones ha abarcado las corrientes de resaca marina. Por tanto, si te atrapa una resaca deberás seguir unos determinados pasos para escapar y, sobre todo, no luches contra la corriente ya que te agotarás.

En primer lugar, nada fuera de la corriente y luego hacia la orilla. Si de esta forma no logras escapar, mantente a flote pataleando. Por último, si necesitas auxilio, grita o agita los brazos para alertar a los equipos de rescate.

¿Qué significan las banderas de la playa?

Al llegar a la playa es importante tomar en consideración el estado del mar y las indicaciones de la bandera. Si no sabes lo que indica cada color, aquí tienes su explicación:

Bandera verde: "baño permitido con buenas condiciones de mar"

Bandera amarilla: "prohibido el baño donde el bañista no toque el fondo con la cabeza fuera"

Bandera roja: "Riesgo alto. Prohibido el baño"

Bandera azul: otorgada a puertos y playas que cumplen una serie de condiciones. En función de: calidad de las aguas de baño, información y educación ambiental, gestión ambiental, seguridad y servicios.

Bandera negra: Playa clausurada