En Navidad se comen más dulces. Al turrón y los mazapanes -un clásico- se suman nuevas tradiciones adquiridas de otros países y culturas. Las galletas y el pan de jengibre son propias de las tradiciones navideñas del norte de Europa, pero hoy en día es posible adquirirlas casi en cualquier supermercado. Mercadona también las vende y están arrasando.

Las galletas navideñas de Mercadona son de caramelo y jengibre y en la bolsa de 600 gramos viene de diferentes formas. No estás recubiertas de chocolate o decoradas, pero quienes las han probado aseguran que "son una mezcla de Lotus con napolitanas de canela". Otra usuario las define así: "Son las típicas galletas holandesas, se llaman Speculaas con especias de canela, nuez moscada, clavo, jengibre y pimienta blanca".

El único inconveniente que han encontrado los clientes a este producto es que tiene un alto contenido en azúcar y aceite de palma. Son muchos los que se niegan a consumir este tipo de aceite y rechazan estas galletas por contenerlo. Otros, critican su aspecto: "Muy buenas las galletas pero, las podrían haber hecho con formas de navidad. Son muy feas". El precio del paquete es de 1,90 euros.

El origen de las galletas de jengibre se remonta al siglo XVI, cuando la Reina Isabel I de Inglaterra pidió que sus galletas tuviesen formas de algunos miembros de la corte o a sus pretendientes. Estas se decoraron con atuendos comestibles, y se las ofrecía a sus invitados. Por eso tienen formas de muñeco. Si la galleta de jengibre navideña se encuentra ya horneada, y se guardada en un envase hermético, pueden durar fácilmente unos 10-15 días.