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La ceniza de chimenea, tan eficaz para limpiar como el bicarbonato y encima gratis: "Deja impecables el cristal del horno y las ollas"

La experta Begoña Pérez, más conocida como La Ordenatriz, explica también los sorprendentes usos de este producto para quitar los malos olores y la humedad

Una chimenea y, en el círculo, la experta Begoña Pérez, "La Ordenatriz"

Una chimenea y, en el círculo, la experta Begoña Pérez, "La Ordenatriz" / Freepik

Hay un producto de limpieza aún más barato e igual que eficaz que el bicarbonato. Se trata de la ceniza de chimenea, un remedio casero que ya utilizaban las abuelas. Begoña Pérez, más conocida como La Ordenatriz, ha sido la encargada de rescatar este viejo truco.

"Algo tan ecológico, económico y eficaz como es la ceniza de chimenea… ¡y los usos que tiene!", afirma a través de sus redes sociales. Uno de esos usos es la limpieza del cristal de la chimenea. "Si mezclas la ceniza con agua, podrás limpiar el cristal de tu chimenea con papel de periódico y sin esfuerzo", explica.

Otro uso igual de eficaz es para limpiar el cristal del horno de la misma forma. "Te lo deja impecable", asegura. La ceniza también sirve para quitar la suciedad de las potas. "Si se te quema la comida, cubre con agua y agrega unas cucharadas de ceniza. Deja actuar un rato y limpiarás sin esfuerzo, devolviendo todo el brillo a tus ollas", describe.

Hasta para quitar el tinte de la piel

Por si fuera poco, con un poco de agua y ceniza también podemos quitar el tinte del pelo de la piel. Por último, indica, "ponla en unos botes dentro de la nevera o en tu armario y absorberá los malos olores y la humedad". Igual que el famoso bicarbonato.

"Seguro que conoces más, porque esto es de nuestras abuelas… que son sabias. Lo usaban para muchísimas cosas, como hacer lejía, abono para las plantas, etc.", remata en su vídeo de Instagram.

Las ollas exprés

La Ordenatriz también ha hablado recientemente de los peligros de las ollas exprés. Al igual que un coche tiene que pasar la revisión, dice, una olla de este tipo "lo mismo". "Tenemos que vigilar muy bien el estado de la goma y la limpieza de las válvulas. En muchas ferreterías de barrio, ellos mismo se encargan de esta tarea", describe a través de sus redes sociales.

"La olla exprés es una maravilla que nos permite ahorrar mucho tiempo en la cocina, pero al mismo tiempo requiere unos cuidados y un mantenimiento para evitar riesgos. Hay muchos testimonios de personas a los que les ha estallado la olla u otras que han dejado de usarla, por miedo a que pueda ocurrir", alerta.

La goma

El primer consejo de La Ordenatriz es quitar y limpiar la goma de tapa después de cada uso. ¿Por qué? Porque "los restos de comida y suciedad pueden hacer que la olla no cierre de manera estanca". "Revísala para que no haya cambio de tamaño, color, haya perdido elasticidad o esté picada. También hay que sustituirla si nuestra olla pierde vapor o líquido por la unión del cuerpo con la tapa. Puedes encontrar los recambios en tu ferretería habitual y no suelen costar más de diez euros", explica. Y lo más importante: "Los técnicos recomiendan cambiarla una vez al año o cada dos, dependiendo del uso". Algo que muy pocas personas hacen.

Las válvulas

Tan fundamental es limpiar y revisar la goma como las válvulas. "Normalmente, las ollas rápidas tienen dos válvulas de seguridad. Hay que limpiarlas en profundidad y volver a montar todas las piezas", comenta.

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