Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La OCU lo confirma: las ensaladas preparadas no son tan saludables como parecen

"Este tipo de ensaladas preparadas no suelen tener el tamaño ni el aporte energético para resolver una comida por sí solas", señala la Organización

Un plato de ensalada

Un plato de ensalada / Freepik

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Las ensaladas son una constante en las mesas de muchos hogares españoles. Son platos fríos, versátiles y nutritivos que, en la mayoría de ocasiones, suele servirse como entrante, guarnición o plato principal. Asdemás, la palabra “ensalada” suele viajar de la mano de buenos hábitos de consumo. SIn embargo, la realidad es bien distinta, ya que 7 de las 16 ensaladas preparadas, suspenden la escala saludable de Organización de Consumidores y Usuarios.

Una ensalada hecha con mango

Una ensalada hecha con mango / Freepik

Bajo nivel nutritivo

“Parece que la imagen de plato fresco y sencillo no siempre coincide con lo que realmente hay dentro del envase”, señala la OCU. Y es que según el estudio realizado por la Organización “contienen cantidad de grasas, calorías y sal”, por no hablar del “elevado número de aditivos tanto de la salsa como del resto de ingredientes que suman hasta 15 diferentes en un solo producto”.

¿Cómo seleccionar la ensalada correcta?

“Los envases cumplen con la información obligatoria, pero esa información no siempre ayuda a elegir bien”, indican desde la Organización. Además inciden en que la mayoría de marcas se limita a indicar los valores nutriciones por 100 gramos. Una trampa en la que suelen caer la mayoría de los consumidores, ya que los formatos analizados oscilan entre “los 205 y 325 gramos y lo habitual es consumir el envase completo”.

Además, no se diferencia la información que se aporta sobre los nutrientes, de la que se indica de la salsa del resto de ingredientes. Un dato muy relevante según la Organización, ya que “el aliño pesa mucho en el resultado final, tanto en calorías como en grasa, sal y sabor.”

En lo que respecta a la salsa, la OCU señala que su prueba de degustación dejó malos resultados. “Los defectos más repetidos fueron la excesiva acidez de la salsa, un aspecto demasiado industrial y una cantidad insuficiente de ingredientes”, indican.

Higiene asegurada

Para tranquilidad de los consumidores, las pruebas realizadas revelaron buenos resultados de higiene. “No detectamos Salmonella, Listeria ni E. coli en ninguna de las muestras analizadas”, sin embargo, encontraron otras tipo de bacterias “que pueden acelerar el deterioro del producto una vez abierto”.

¿Qué hay que tener en cuenta?

Para elegir una buena ensalada preparada, lo primero es analizar la lista de ingredientes; el orden importa, ya que los vegetales deberían ser los protagonistas y no la pasta o los complementos. Es preferible optar por opciones sencillas con pocos añadidos, evitando aquellas con listas interminables de ultraprocesados o carnes de baja calidad.

La salsa es un punto crítico, ya que las versiones industriales muy ácidas o artificiales arruinan el perfil nutricional y el sabor del plato. Asimismo, no debemos asumir que estos envases constituyen una comida completa, pues muchas veces su aporte energético es insuficiente y requieren complementarse con más vegetales o proteínas.

Por último, hay que ser conscientes del impacto ambiental y logístico, ya que el envase puede llegar a representar "hasta el 12 % del peso total del producto".

Tracking Pixel Contents