Manuel: "Vivo en la calle teniendo un trabajo, prefiero dormir en la calle y poder comer que estar en una habitación y no hacerlo"
Expone la realidad de la vivienda: ni un trabajo puede asegurarte un piso

Manuel: "Vivo en la calle teniendo un trabajo, prefiero dormir en la calle y poder comer que estar en una habitación y no hacerlo"
Cristian Miguel Villa
Ni siquiera tener un trabajo a jornada completa garantiza hoy poder acceder a una
vivienda
. Esa es la realidad de Manuel Heredia, un mozo de almacén que trabaja ocho horas al día, cobra 1.200 euros al mes y, aun así, duerme en la calle.
Trabaja ocho horas al día, cobra 1.200 euros y aun así duerme en la calle
Manuel explica su rutina diaria: despertarse a las 5 de la mañana, arreglarse y coger el tren para entrar a trabajar a las 6 y 20 de la mañana. Ahí pasa 8 horas como mozo de almacén, se ducha y se prepara para iniciar la misma rutina al día siguiente.
Pero sí, lo verdaderamente peculiar de la vida de Manuel Heredia es que a pesar de tener un trabajo y rutina que podría definirse como 'clásica', vive en la calle. Y desde Cáritas ya avisan de que esta es una realidad cada vez más frecuente.
Según el último informe citado por las entidades sociales, hasta 1,4 millones de trabajadores son pobres pese a contar con un empleo estable. Eso es lo que lleva a personas como Manuel a tener que tomar una seria decisión: comer o vivir bajo un techo.
En el caso de Manuel, lo dice sin tapujos: "Prefiero vivir en la calle y poder comer que estar en una habitación y no tener comida." Y es que la realidad es que los precios de la vivienda, tanto en compra como alquiler, ponen a muchas personas como Manuel en esa misma tesitura, explica en 'ARA'.
Para pasar sus noches, Manuel simplemente coge cartones y todo cuanto tiene a mano y se acerca a una biblioteca para dormir. Es lo único que le permite su sueldo de 1.200 euros actualmente.
Lógicamente, Manuel se relaciona con muchas otras personas que tampoco pueden permitirse una vivienda y conoce de cerca lo difícil que es mantener una rutina estable cuando se vive en la calle. Él insiste en que quiere mantener sus rutinas, su higiene y su dignidad pese a las dificultades.
El objetivo de Manuel es ahorrar todo lo posible mientras vive en la calle para intentar acceder a una vivienda a finales de año. Su caso no es una rareza aislada, sino una advertencia incómoda: cuando trabajar ya no basta para tener un techo, el problema de la vivienda deja de ser una preocupación económica y se convierte en una emergencia social.
Fuente: El Periódico
- Multado con 200 euros un conductor que respetaba la velocidad pero no entendió la nueva S-51 b: la Guardia civil extrema la vigilancia
- Carmen Moreno se retira de las primarias del PSOE de Gijón: 'Hay una utilización ilegítima y ventajista de los recursos del partido
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el juego de fundas de almohada estampadas más barato de mercado: transpirables y fáciles de limpiar
- La suerte aterriza en Asturias: un premio de casi 2,5 millones de euros que recae casi íntegramente en trabajadores del aeropuerto
- Tres millones para rescatar en Oviedo el mercado que nunca abrió: así será el nuevo gran centro social de La Corredoria
- El pub Cabaré en Gijón cierra sus puertas y en su lugar abrirá un restaurante que apueste por la coctelería y música en directo
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir la raclette más barata del mercado: ideal para gratinar y asar verduras, carne y pescado
- Conmoción en El Fontán de Oviedo por la muerte de un conocido florista de 48 años que perdió la vida en un accidente de moto en Quirós