Hace mucho que los supermercados dejaron de vender sólo productos de primera necesidad. De hecho podríamos decir que las últimas modas nada tienen que ver con alimentación. Tanto Lidl como Mercadona han hecho que sus clientes crezcan vendiendo desde panificadoras a productos sin gluten pasando por el calzado. La última gran revolución de estas cadenas ha llegado de la mano, de hecho, de unas zapatillas: las que Lidl puso a la venta con su marca, que no costaban mucho más de 10 euros y que en algunos países del mundo (se crea o no) alcanzaron precios de casi 500 euros en páginas de venta de segunda mano.

Ahora Lidl se ha lanzado al estrellato y ha decidido conquistar un nuevo reto sacando a la venta unos calcetines blancos con el logotipo del supermercado que también han revolucionado las redes sociales y que, a buen seguro, también van a conseguir grandes datos de venta.

En lo que se refiere a nuevas técnicas de mercado ambos supermercados han impulsado la venta de comida para llevar como método para seguir conquistando clientes. De hecho desde hace mucho estas cadenas intentan buscar nuevas líneas de negocio.