Si tienes humedad en casa seguro que sufres una de sus peores consecuencias: las paredes adquieren un abanico de colores que oscila entre el verde, el negro y el amarillo, fruto del moho y el exceso de agua. Limpiar estas manchas no es una tarea complicada, aunque si requiere de paciencia y delicadeza, puesto que la pared suele estar bastante tierna por la humedad.

La buena noticia es que existe un producto de toda la vida (y que probablemente ya tengas en casa) que puede ayudarte en la limpieza de las paredes con moho. Se trata de la lejía, un producto barato (la botella cuesta menos de un euro) y muy eficaz.

Para esta tarea se necesita un paño sin texturas o papel de cocina. Con la lejía, se moja la superficie del paño y se va pasando poco a poco por la superficie a limpiar. Aunque, al principio, la suciedad se arrastra y parece que la pared está más sucia, tras varias pasadas el resultado es muy óptimo.

La recomendación principal es hacer esta limpieza con la ventana abierta para evitar intoxicaciones y que las paredes se vayan secando.

Cómo quitar el olor a moho

Mucha gente desconoce que todo lo que se necesita para eliminar el olor a humedad en el armario es un elemento común que mucha gente subestima. Se trata de la sal marina que, gracias a sus propiedades, es capaz de absorber la humedad y, de este modo, podríamos prevenir eficazmente el moho.

Lo único que tenemos que hacer es coger un cuenco y verter en él sal marina, y colocarlo en las zonas más húmedas de la casa.

Recurre al carbón vegetal

El carbón vegetal o las tizas son algunos de los elementos naturales que pueden ayudarte a reducir el moho en casa, ya que actúan como perfectos absorbentes de la humedad. Prueba a colocar varios trozos de carbón en una estantería y verás cómo el ambiente se vuelve más seco y limpio.

Elimina la humedad con la sal

Para eliminar la humedad de una habitación también puedes recurrir a la sal gruesa. Hazte con un recipiente plano y llénalo con un kilo de este tipo de sal. Después colócalo en algún punto de la estancia y déjalo reposar ahí uno o dos días. Pasado ese tiempo verás cómo la sal ha absorbido gran parte de la humedad. Eso sí, si ves que está muy mojada o que incluso se ha puesto de color negro, habrá llegado el momento de cambiarla.

Alíate con el vinagre

Si quieres limpiar la casa con productos que eliminen el moho pero que no sean químicos, lo mejor que puedes hacer es utilizar vinagre blanco. Rocía este producto sobre las manchas de humedad (ya sean paredes, azulejos, etcétera) y déjalo actuar durante al menos media hora. Después frota la superficie, enjuágala y sécala bien. Repite el proceso varios días hasta que la mancha vaya a menos.