Los sofás y sillones son uno de los muebles que más se ensucian de la casa. Su continuo contacto con la ropa, sudor o, incluso, comida, hacen que se ensucien con mucha facilidad. Eliminar manchas y marcas es más sencillo de lo que parecen. Para ello, solo tienes que emplear esta fórmula con una serie de artículos que muy probablemente tendrás en tu casa.

Lo primero que tenemos que hacer es aspirar bien el sofá para eliminar el máximo polvo y ácaros posible. Una vez hecho esto, utilizamos espuma limpiadora, con la que rociaremos todo el sofá o el sillón. Una vez aplicado debemos esperar unos minutos para que actúe.

Mientras tanto metemos en agua caliente una bayeta con la que cubriremos la tapa de una olla. De esta manera lograremos dotar de un asa al trapo. Con esto frotaremos bien hasta retirar la espuma.

Ahora sólo tendremos que dejar secar para ver el resultado, que será perfecto. Como guinda al pastel, podemos rociar el sofá con ambientador.

Así es como tienes que limpiar tu vitrocerámica

La vitrocerámica es uno de los electrodomésticos de la casa que más sufren. Su continua exposición a salpicones de comida, además a altas temperaturas, hace que se ensucie con más facilidad que el resto. Limpiarla en condiciones es a veces un auténtico infierno. Con este sencillo truco que un tiktoker ha popularizado, es mucho más sencillo.

El truco en cuestión ha sido publicado por el tiktoker Superfrank7. Para llevarlo a cabo sólo hacen falta tres ingredientes: bicarbonato, agua y vinagre. Lo primero que hay que hacer es mezclar una buena cucharada de bicarbonato con agua. Una vez tenemos la mezcla hecha, la aplicamos sobre las manchas de la vitrocerámica.

Tras extender la mezcla hay que encender los fogones. Cuando la mezcla empieza a burbujear, se le añade un chorrito de vinagre y se deja actuar durante unos minutos. Superfrank7 aconseja encender la campana extractora en ese momento, para evitar que la casa huela mal.

Luego se apaga el fuego y se frota bien. Con esto desaparecerán todas las manchas, por muy "agarradas" que parezcan estar.

Además de eficaz, este sencillo truco también es muy económico. Requiere de tres ingredientes que prácticamente todo el mundo tiene en su casa. En caso de que no sea así, su adquisición difícilmente superará los dos euros.