Las tareas de la casa no terminan nunca. En todos los ámbitos, siempre es necesario actuar por tal o cual motivo. Los baños y las habitaciones deben limpiarse y desinfectarse regularmente para evitar la acumulación de bacterias, cal y malos olores. Del mismo modo, cuando hacemos la colada, podemos acabar con ropa, toallas y sábanas que desprenden olores desagradables. Por último, y por si fuera poco, ahora que ha llegado el otoño tendremos que estar atentos a la llegada de insectos que atacarán sin dudarlo nuestra casa con el frío. Sin embargo, para todos estos problemas, existe un aceite natural que limpia, higieniza y aleja los insectos indeseados.

Ropa limpia y perfumada

El aceite natural del que hablamos es el fragante aceite de árbol de té, que podemos utilizar de muchas maneras en el hogar. El primero de ellos es utilizarlo como perfumador e higienizador natural de la ropa en la lavadora. Especialmente para la ropa deportiva, podemos añadir 5 gotas de aceite de árbol de té al detergente, higienizando la ropa y dándole un agradable olor a limpio. Sin embargo, antes de recurrir a este remedio, asegúrate de seguir las instrucciones básicas para evitar que la ropa salga maloliente de la lavadora.

El aceite de árbol de té también es un excelente limpiador para las superficies del hogar, incluidas las del baño y la cocina. En una botella añadimos 200 ml de agua tibia, 3 cucharadas de vinagre y 5 gotas de aceite esencial. Este detergente es muy eficaz para limpiar las placas de cocina y los fregaderos y grifos de acero, dejando un agradable olor a limpio. Además, esta mezcla es un buen remedio para eliminar las manchas de moho. Por último, también puedes utilizar este aceite para limpiar superficies más delicadas como la madera y el mármol, pero en este caso sustituimos el vinagre por bicarbonato de sodio.

Por último, el aceite de árbol de té puede utilizarse para mantener alejados de nuestros cajones a los insectos que le son afines: las polillas. Basta con poner unas gotas de aceite esencial en un paño de microfibra y pasarlo por el interior de los cajones para disuadir a las polillas de poner sus huevos en el interior. Al final de esta operación, volvemos a meter la ropa en los cajones con la seguridad de que los insectos no nos molestarán. Para intensificar el efecto antipolillas, podemos añadir a los cajones, además de las clásicas bolas de naftalina, bolsas de canela en rama, hojas de laurel y granos de pimienta.