Un supermercado con amplia implantación en España ha puesto a la venta un revolucionario objeto con el que podrás limpiar sin esfuerzo la mampara de la ducha. Se trata de una especie de limpiador de silicona que lleva un colgador que puedes poner en una zona accesible del baño para tenerlo siempre a mano. El mecanismo es sencillo: una vez que te duches lo pasas (no te llevará ni 20 segundos) y lograrás que se quite toda la cal y el agua que queda en la mampara después de la ducha y que a la larga (en unos pocos días) deja una suciedad difícil de quitar.

Y es que es la zona más difícil para limpiar la casa. Y si no está bien limpia la mampara se nota: es uno de los elementos más relucientes del baño y en ella se quedan muchas veces residuos de cal nada vistosos. La limpieza tiene que ser diferente según la mampara sea de plástico o de cristal. Si es de las primeras puedes preparar una solución con amoníaco, alcohol y agua y rociar la superficie de la mampara y los carriles. En cambio si es de cristal lo mejor que puedes utilizar es algo que tienes en la cocina: el vinagre. Fácil, accesible y hasta barato. Eso sí, no lo viertas tal cual. También tienes que meterlo en un bote y rociar con el spray la mampara. Pero, ¿y si hay problemas reales de cal? Pues entonces hay que tomar medidas más drásticas. Prueba a sumar al vinagre dos cucharadas de bicarbonato sódico.

Recuerda que para tener una cosa con más higiene y que no tardes cada fin de semana horas y horas en poner decente el baño lo más adecuado es limpiar todos los días o al menos después de cada uso. A veces se nos olvida pero es una de las zonas de la vivienda en las que más suciedad se acumula. Conviene no olvidarlo y tenerlo en cuenta cada mañana.