Las castañas son ricas en vitamina C, lo que las hace únicas entre los frutos secos. También son una buena fuente de antioxidantes y contienen sustancias importantes como el ácido gálico y el ácido elágico. Los antioxidantes y minerales como el magnesio y el potasio ayudan a reducir el riesgo de problemas cardiovasculares. Las castañas son una buena fuente de estos nutrientes y pueden contribuir a la salud del corazón.

Las castañas se pueden utilizar de muchas maneras en el ámbito culinario: al horno, asadas, fritas y creando una harina con la que se pueden elaborar muchos postres de castañas. Uno de los dulces de invierno favoritos es la bola de castañas, también conocida como buñuelos de castañas. El procedimiento es muy sencillo y el resultado le dejará sin palabras.

Los ingredientes para preparar unas deliciosas bolas de castañas son

  • 200 g de harina de castañas
  • 2 huevos medianos
  • 200 ml de leche entera
  • 85 g de pasas sultanas
  • 60 g de azúcar
  • 4 g de levadura en polvo
  • 1 cáscara de naranja
  • aceite para freír
  • azúcar glasé

Para empezar a preparar este delicioso postre de castañas, remoje las pasas sultanas en agua fría durante unos 10 minutos y empiece a calentar el aceite para freír a fuego lento. Mientras el aceite se calienta, proceda a preparar la masa. Coge un bol y dentro de él mezcla los huevos y el azúcar para empezar. A continuación, rallar la cáscara de naranja. A continuación, verter la leche y, con la ayuda de un batidor, remover enérgicamente para amalgamar la mezcla.

A continuación, tamizar la levadura en polvo y la harina de castañas en la mezcla, sin dejar de remover. La mezcla debe ser homogénea, lisa y sin grumos. Por último, hay que incorporar las pasas sultanas. Ahora pasamos a la cocción: con la ayuda de dos cucharas, coge una porción de la mezcla y con la otra trata de darle a la masa una forma redonda antes de sumergirla en aceite hirviendo (debe estar a unos 170 grados). Freír unas cuantas bolas a la vez durante unos 3 minutos, dándoles la vuelta. Los buñuelos deben escurrirse cuando tengan un bonito color dorado. Una vez escurridos, se colocan en papel secante para que se sequen del exceso de aceite y finalmente se espolvorean con azúcar glas. ¡Voilà! Las bolas de castañas están listas para ser servidas.