Es un hecho, para muchos traumático, que las tareas domésticas son muchas y requieren un tiempo y energía valiosos. Por eso, es muy importante conocer algunos trucos para limpiar todo en menos tiempo y con mucho menos esfuerzo. Es bien sabido que el bicarbonato de sodio es un gran aliado en la limpieza, ya que elimina los olores, blanquea la ropa blanca y lo higieniza todo, por no hablar de sus usos en la cocina.

Hoy te contamos los 8 usos del bicarbonato de sodio que probablemente no conozcas. Ponlos en práctica y no sólo ahorrarás tiempo y esfuerzo a la hora de limpiar, sino que todas las superficies de tu casa estarán súper limpias, higienizadas y brillantes.

El bicarbonato de sodio puede sustituir fácilmente a muchos detergentes y esto supone un gran ahorro. Los detergentes no son baratos, mientras que el kilo de bicarbonato cuesta alrededor de 1,50 euros y puedes encontrarlo incluso más barato dependiendo de las promociones de las tiendas. Así pues, utilizar bicarbonato de sodio en las tareas domésticas no sólo te ayuda a ahorrar dinero, sino que también limpia todo de forma impecable.

Estas son las mejores maneras de utilizarlo:

  1. En el frigorífico: el bicarbonato de sodio es estupendo para eliminar los malos olores dentro del frigorífico. Todo lo que tienes que hacer es llenar un bol pequeño con bicarbonato de sodio y dejarlo en la nevera. Acuérdate de cambiarlo cuando se pase el efecto.
  2. Limpieza del microondas: para higienizar y eliminar cualquier mal olor, vierte 3 cucharadas de bicarbonato de sodio y zumo de medio limón en un recipiente con agua caliente. Humedece un paño en la mezcla, escúrrelo y limpia el horno. Luego aclara y seca.
  3. En el cubo de basura: es increíble cómo un par de cucharadas de bicarbonato de sodio distribuidas en el fondo del cubo de la basura pueden eliminar cualquier olor, incluso cuando se trata de residuos de la cocina. Disuelve también un poco de bicarbonato de sodio en un recipiente con agua caliente y añade zumo de medio limón. Moja una esponja en la mezcla, escúrrela y utiliza el paño húmedo para limpiar los cubos. Esto eliminará los malos olores y desinfectará las superficies.
  4. Limpieza del lavavajillas: si quieres que tu vajilla esté siempre perfectamente limpia y desengrasada, vierte una cucharada de bicarbonato de sodio en la bandeja del detergente junto con las pastillas del lavavajillas. Así se eliminan los malos olores y la vajilla queda limpia e higienizada.
  5. Para la ropa: el bicarbonato de sodio es una verdadera bomba contra los malos olores. Vierte medio vaso de bicarbonato de sodio en la bañera junto con el detergente y verás que las toallas, mantas y sábanas ya no desprenden ningún mal olor. Lo mismo ocurre con la ropa con la que haces deporte.
  6. Limpieza del baño: puedes utilizarlo para limpiar e higienizar los sanitarios y también los azulejos. En el primer caso, crea una mezcla con zumo de limón y bicarbonato de sodio y frótala sobre las superficies que quieras limpiar. Si quieres limpiar azulejos, crea una crema espesa con sal, agua y bicarbonato de sodio. Extiende la mezcla sobre las baldosas y déjala actuar durante unos minutos, luego aclara.
  7. Para desinfectar las bayetas y los estropajos de la cocina: hay que saber que en las bayetas viven todo tipo de gérmenes y bacterias, aunque parezcan limpias. Sumerge las bayetas en un recipiente con agua caliente y 5 cucharadas de bicarbonato de sodio. Déjalas en remojo durante 2 horas y acláralas.
  8. Limpiar el suelo: se acabaron los detergentes químicos caros y perjudiciales para el medio ambiente. Coge una taza de bicarbonato de sodio y viértelo en un cubo de agua hirviendo. Humedece la fregona que utilices para limpiar, escúrrela y lava el suelo, no te imaginarás el resultado final. Para darle un toque de fragancia, añade a la mezcla uans gotas de aceite de tu aroma favorito.