Suele ocurrir que a lo largo de los años acumulamos sábanas y edredones que hemos utilizado para cubrir nuestra cama y, en concreto, el colchón. Como ya han cumplido su función, lo primero que se nos ocurre es tirarlas y comprar otras nuevas. Pero en realidad, de forma totalmente creativa y a coste cero, podemos reutilizarlas y darles una nueva vida y función.

Hay muchas soluciones para sacar el máximo partido a estos tejidos evitando tirarlos a la basura. Pronto nos daremos cuenta de que, incluso con un nuevo aspecto, las sábanas serán muy útiles. Estas son algunas ingeniosas posibilidades de reciclar tejidos ya usados. 

Una de las ideas más intuitivas es convertirlas en maravillosas cortinas. El resultado será sorprendente, sobre todo para aquellas telas con bordados, y dará ese toque de creatividad tan necesario.

Tener una sábana vieja lista para usar será muy útil. Si la usas para hacer un delantal o mandilón, te mantendrá limpio durante todo tipo de tareas de la casa. Sólo tienes que hacer un agujero para la cabeza en medio de la sábana y ponértela mientras haces tus tareas; seguro que tu ropa te lo agradecerá.

Otra solución puede ser utilizar las sábanas viejas como manteles al acampar o para cubrir mesas de picnic, y en cualquier caso, será muy útil tener una tela así en el coche para utilizarla en caso de emergencia para reparar un neumático o para mantenerlo limpio.

También puedes utilizar la tela de una sábana vieja para crear una sencilla bolsa "radiador". Sólo tienes que recortar un rectángulo de tela, coserlo por dos lados y rellenarlo con arroz o garbanzos secos; por último, termina de coserlo y, tras calentarlo en el microondas, ya estará utilizable.

Por último, otra solución creativa es crear una funda para guardar ropa vieja. De hecho, las sábanas son estupendas para mantener limpio el interior. Para crear el forro, basta con doblar la sábana vieja por la mitad cosiendo el borde largo y uno de los bordes más cortos.