Uno de los secretos mejor guardados por las expertas de maquillaje es cuál es el mejor limpiador para las brochas. Un producto que es asequible y que, además, puedes encontrar en la mayoría de los supermercados. Además, seguro que lo conoces muy bien, aunque nunca has pensado que valga para las brochas.

El maquillaje es una técnica utilizada para resaltar o enfatizar las características faciales y ocultar defectos. Existen varios tipos de maquillaje, incluyendo el maquillaje diario, el maquillaje de noche, el maquillaje de novia, el maquillaje de televisión y el maquillaje de teatro.

El maquillaje diario se utiliza para mejorar el aspecto de la piel, resaltar los rasgos faciales y ocultar las imperfecciones. Los productos comunes utilizados en el maquillaje diario incluyen base, polvos, rubor, sombras de ojos, lápiz de labios y rímel. La base es aplicada en primer lugar para uniformizar el tono de la piel y ocultar las imperfecciones. A continuación, se aplican los polvos para fijar la base y reducir el brillo. El rubor se utiliza para dar color y vida a las mejillas, mientras que las sombras de ojos se utilizan para enfatizar y resaltar los ojos. El lápiz de labios y el rímel se utilizan para dar un acabado final a la apariencia.

El maquillaje de noche es más elaborado y se utiliza para conseguir una apariencia más dramática. Los productos comunes utilizados en el maquillaje de noche incluyen sombras de ojos de colores vibrantes, lápiz de labios de colores fuertes y rímel de volumen. Las sombras de ojos de colores vibrantes se utilizan para crear un look más llamativo y dramático, mientras que el lápiz de labios de colores fuertes se utiliza para dar un toque de color a los labios. El rímel de volumen se utiliza para dar un aspecto más atractivo a las pestañas.

Maquillaje de novia

El maquillaje de novia es específico para las bodas y se utiliza para conseguir una apariencia fresca y radiante. Los productos comunes utilizados en el maquillaje de novia incluyen base, polvos, rubor, sombras de ojos, lápiz de labios y rímel. La base se utiliza para uniformizar el tono de la piel y ocultar las imperfecciones, mientras que los polvos se utilizan para fijar la base y reducir el brillo. El rubor se utiliza para dar color y vida a las mejillas, mientras que las sombras de ojos se utilizan para enfatizar y resaltar los ojos. El lápiz de labios y el rímel se utilizan para dar un acabado final a la apariencia.

Para realizar todos estos maquillajes utilizamos brochas, que suelen acabar bastante sucias. Pues para limpiar las brochas y dejarlas como nuevas, lo mejor es utilizar alcohol de 96 grados, sí como lo oyes, es un limpiador excelente. Además, se utiliza de forma pura, sin diluir.

Para ello, llenaremos un vaso con alcohol y pondremos al lado papel de cocina absorbente. Mojaremos la brocha en el alcohol y la pasaremos después por el papel de cocina. Veremos que tirará un montón de producto. Habrá que repetir el paso una segunda vez y, al ir al papel de cocina, ya veremos como no deja producto. Ahora solo queda esperar a que sequen y estarán listas.