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Los expertos confirman que la lavadora sí lava las zapatillas blancas: hay un botón que las deja como recién compradas

¿El resultado? Serán unos zapatos limpios, blanquecinos e higienizados

Una persona manipula una lavadora

Una persona manipula una lavadora / JUAN CARLOS HIDALGO / EFE

Lavar las zapatillas siempre resulta un reto. De hecho, hay quien por miedo a estropearlas no las mete en la lavadora, quien evita la centrifugadora y quien sólo las limpia con un paño de microfibra húmedo.

Las zapatillas son un accesorio que utilizamos a menudo tanto para los paseos diarios como para los entrenamientos. Nos acompañan en las empresas más arduas como caminar por la montaña o por el parque, en el gimnasio o en la bicicleta. En resumen, siempre están expuestas a la intemperie y al polvo. Por eso es fácil que se ensucien y, en algunos casos, incluso que huelan mal. Pero no te preocupes, porque en todos estos casos basta con lavarlos.

Meter las zapatillas en la lavadora no gusta a todo el mundo, tanto por miedo a que se rompan como por una cuestión de higiene. También podemos optar por lavarlas a mano sin utilizar la lavadora. Pero la buena noticia es que también podemos lavarlos e higienizarlos metiéndolos directamente en la lavadora sin ninguna preocupación. Lavándolos en la lavadora ni siquiera tendremos que esforzarnos mucho para que queden limpios o blancos e impecables porque el electrodoméstico lo hará todo.

Para lavar incluso zapatillas blancas en la lavadora sin estropearlas, basta con añadir una toalla. Así evitarás que los zapatos rocen entre sí, pero también con el tambor del electrodoméstico durante el lavado. Este gesto, que puede parecer trivial, es en realidad la panacea para nuestros zapatos.

Para lavarlos a fondo en la lavadora, basta con colocarlos junto con la toalla y añadir detergente líquido más lejía suave. Un producto que se puede comprar en los estantes del supermercado y que también se puede utilizar con ropa de color. Cierra la lavadora y programa un lavado suave a 40 grados con centrifugado final a 1000-1200 rpm como mínimo.

¿El resultado? Serán unos zapatos limpios, blanquecinos e higienizados.

Además, para tener el debido cuidado al lavar y secar tus zapatos, aquí tienes algunos trucos a seguir. Empezando por quitar los cordones hasta evitar el secado directo al sol.

Si después de lavar los zapatos aún parecen tener algunas marcas o manchas, podemos utilizar un cepillo de dientes viejo y agua tibia.

Mientras que en el caso del lavado a mano, siempre se puede utilizar la técnica del cepillado. Y si los zapatos tuvieran mal olor, deberíamos dejarlos en agua y vinagre durante unos 30 minutos.

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