14 de junio de 2012
14.06.2012

Las huellas del «Titanic», un siglo después

La ciudad canadiense de Halifax conserva numerosos recuerdos del hundimiento del orgulloso transatlántico británico, una tragedia de la que hoy se cumplen cien años

15.04.2012 | 02:00

La ciudad canadiense de Halifax está desde ayer en plena conmemoración de la tragedia del «Titanic» con dos grandes actos: una vigilia nocturna y una ceremonia en el cementerio en el que están enterradas muchas de las víctimas del naufragio. Las huellas del hundimiento del «Titanic» son claramente visibles en Halifax, cien años después del momento el que el orgulloso transatlántico británico chocó contra un iceberg en el medio del Atlántico, lo que causó una de las tragedias marítimas más célebres de la historia. Hoy se cumple justamente un siglo del siniestro que se saldó con la muerte de 1.517 personas,


Quizás la más visible es el cementerio de Fairview Lawn, donde están enterradas 121 víctimas del naufragio, más que en ningún otro cementerio del mundo, y al que ayer se acercaron decenas de personas para visitar las tumbas de aquellos viajeros, muchas de ellas sin nombre porque los restos que reposan allí nunca fueron identificados.


Las tumbas están colocadas de forma que recuerdan la proa de un barco e incluso en la parte frontal existe un amplio espacio vacío, que las separa del resto de lápidas, para representar la montaña de hielo flotante que acabó con el mito del barco insumergible.


Una de las tumbas más visitadas de Fairview Lawn es la del niño que hasta el 2007 yació sin identificar y que ahora se sabe que contiene los restos de Sidney Leslie Goodwin, que era inglés y viajaba en tercera clase con su familia, que también pereció en el desastre.


Una procesión encabezada por la Policía Montada de Canadá y un coche fúnebre tirado por caballos, y a la que se esperaba la asistencia de miles de personas, recorrió anoche el puerto de la ciudad al que hace 100 años fueron traídos los cadáveres de centenares de víctimas del naufragio. La procesión tenía previsto llegar hasta el centro histórico de Halifax, donde actores y cantantes representaron la trágica historia de la lujosa embarcación que en su día se consideró insumergible. Y poco después de medianoche, el momento en el que llegó el último mensaje de auxilio del «Titanic», los congregados iban a mantener un minuto de silencio en honor a las víctimas del naufragio.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook