15 de agosto de 2012
15.08.2012

El veraneo sereno de «la Divina»

Silvia Gómez-Cuétara, a la que se relaciona con el empresario astur-mexicano Juan Antonio Pérez Simón, descansa desde hace un mes en la finca de éste, en Llanes

15.08.2012 | 02:00
Por la izquierda, «la Divina», Ornelas, Pérez Simón y Domingo, en Oviedo.

Oviedo, L. A.


Pocas salidas, largos paseos, descanso y mucha tranquilidad. El veraneo llanisco del empresario y coleccionista de arte astur-mexicano Juan Antonio Pérez Simón y la mujer con la que en la actualidad se le relaciona sentimentalmente, Silvia Gómez-Cuétara Novoa, está resultando reposado y sereno. La pareja apenas si se ha dejado ver fuera de la finca que el emprendedor tiene en un paraje espectacular: sobre la bahía de Niembro, en Llanes. La pareja prefiere recibir allí a sus amistades, a las que agasajan con fiestas, actuaciones folklóricas y convites.


Pérez Simón llegó a Llanes en los primeros días del mes de julio. Silvia Gómez-Cuétara Novoa, conocida con el sobrenombre de «la Divina», lo hizo una semana más tarde. Desde entonces sólo se han dejado ver en Llanes, Ribadesella y Oviedo. En la villa llanisca la pareja disfrutó una tarde del paseo de San Pedro, uno de los parajes más espectaculares de la costa cantábrica, y se detuvo en el restaurante La Marina, situado junto al puerto local, y en la terraza de la sidrería El Cuera, en la céntrica plaza de Parres Sobrino.


También se ha visto a la pareja dar un largo paseo por la villa de Ribadesella. Y, en compañía del cantante lírico Plácido Domingo y su esposa, Marta Ornelas, visitaron el Museo de Bellas Artes de Oviedo. Pérez Simón y «la Divina» pasaron unos días en Niembro con el tenor y su esposa, a los que invitaron con motivo de sus bodas de oro matrimoniales.


Tras recoger a Domingo y Ornelas con su avión privado en Verona (Italia), ambas parejas visitaron la localidad vasca de Guetaria, de donde era oriunda la madre de Plácido Domingo, y luego se trasladaron a Niembro, donde el tenor y su esposa permanecieron dos días, antes de regresar a Italia, de nuevo a bordo del avión privado del empresario, natural de la aldea de Turanzas, de la que salió hacia América con sólo 5 años de edad.


Pérez Simón, de 71 años, y «la Divina», de 48, descendiente de la familia fundadora de la empresa de galletas Cuétara y viuda del empresario Luis García Cereceda, han convocado varias fiestas este verano en la finca de Niembro, coronada por un enorme chalé, con, entre otros servicios, piscina interior climatizada. En una de estas celebraciones, organizada el pasado día 4, estuvieron presentes integrantes de destacadas familias de emigrantes españoles en México; los ex presidentes regionales, el asturiano Juan Luis Rodríguez-Vigil y el cántabro Juan Hormaechea; la nieta de Franco Carmen Martínez-Bordiu; así como Jaime de Marichalar, ex marido de la infanta Elena de Borbón.


Pérez Simón, amigo de las jornadas de relax en su residencia de Niembro, ha recibido la visita de su hija, María José, y sus dos nietos, Jorge y Josefina. Y ha salido aún menos si cabe este año que en anteriores estancias en Llanes. De hecho, el empresario ni siquiera ha visitado todavía el parque nacional de los Picos de Europa, un espacio natural al que suele acercarse todos los veranos.


Las personas que han tratado con «la Divina» durante su estancia en Llanes no reparan en alabanzas. Aseguran que es una mujer de trato exquisito, dulce, amable y cariñosa. Silvia Gómez-Cuétara, que estuvo casada con el abogado Ramón Hermosilla, mantuvo en su día, según algunos medios, una relación sentimental con Carlos Slim, considerado el hombre más rico del mundo, que es a su vez socio y amigo íntimo de Pérez Simón.

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