23 de junio de 2013
23.06.2013

Hugo Castejón: «Con Marta Sánchez haría un dúo musical, un trío o lo que hiciera falta»

El seductor ex diplomático y empresario asturiano, que probará suerte en la música, rompió con la cantante por «mi temor a compartir el armario»

23.06.2013 | 00:00
«Extrovertido, aventurero, divertido, luchador y persistente». Fotos: Moisés

Hugo Castejón, el asturiano guaperas ex de Marta Sánchez, lo deja todo por la música. El economista del Estado y ex diplomático asegura estar dispuesto a apostar fuerte por su pasión y que ahora va a por todas. Si tiene que hacer un dueto con su ex, lo hará, y si lo llamasen para representar a España en Eurovisión, también. Vencer a la crisis y poder sacar un disco y encontrar el amor de su vida, el definitivo, son ahora sus prioridades. Castejón quiere volar con su proyecto musical, que asegura será de ritmos pop y con canciones en castellano y en inglés. ¿Por qué no?

-Lo conocimos como pareja de Marta Sánchez, ese chico discreto que la acompañaba de la mano, pero ahora, una vez finalizada la relación, díganos ¿quién es Hugo Castejón?, ¿a qué se dedica?

-Soy extrovertido, aventurero, creo que divertido, luchador, valiente y, sobre todo, persistente... cuando algo se me mete en la cabeza es muy difícil sacármelo.

-¿Y en lo profesional?

-Con mucho esfuerzo logré con 24 años aprobar a la primera la oposición de economista del Estado y posteriormente hacer un máster en Administración y Finanzas en la Universidad de Pensilvania. Mi experiencia después como diplomático en Nicaragua y Nigeria fue espectacular y las vivencias que acumulé allí con gente que no tiene nada, pero que es mucho más feliz que otros que aquí lo tienen todo, me ha marcado desde entonces. Como director de la sociedad de inversión Invest in Spain mi labor consiste en viajar por todo el mundo para contactar con inversores internacionales y presentarles oportunidades en España.

-¿Pero también ha hecho sus pinitos en televisión?

-En televisión me llamaron y me hicieron una propuesta que me pareció muy interesante y acepté. Me sedujo desde el inicio la posibilidad de llegar de manera directa e inmediata a tanta gente. La televisión es un medio en el que me divierto mucho y donde me gustaría emprender en el futuro más proyectos profesionales.

-Nació en Asturias...

-Sí, nací en Oviedo, y mi padre y mi madre son también asturianos, aunque ya estudiaron en Madrid.

-Se fue a Madrid a estudiar la carrera, pero ¿echa de menos su tierra?, ¿cada cuánto viene a Asturias?, ¿qué le da su tierra que no tiene en otro lugar?

-Casi todas las Navidades las pasé en Oviedo, donde vivían mis cuatro abuelos. Y en verano iba a Llanes, donde mis padres tienen una casa. También algunos años me escapaba a Oviedo para las fiestas de San Mateo o a Gijón para la «Semana negra». ¿Qué me da Asturias? Para mí lo más importante son los olores, el mismo olor a tierra húmeda y fértil que de pequeño cuando venía en coche desde Madrid sentía al cruzar el Pajares y abrir la ventanilla cantando el «Asturias, patria querida», eso siempre está en la memoria cuando se está lejos y se echa de menos.

-Empresario y ex diplomático, ¿quiere dejarlo todo por la música?

-La música la llevo dentro desde hace mucho tiempo, siendo un adolescente me compré mi primera guitarra acústica, una Fender, que recuerdo con mucho cariño, y comencé a componer y cantar alguna canción. Luego cuando viví en Italia formé una banda con unos amigos de la que yo era el cantante y con la que nos divertimos muchísimo. En los últimos años, aunque siempre de manera discreta, he estado cantando en pequeños locales de Madrid.

-Elija un disco para una isla desierta.

-Todo depende de si me voy solo o acompañado... suponiendo que tuviera la suerte de irme acompañado me llevaría «Back to black» de Amy Winehouse. Estar tumbado en una cabaña mirando el mar con buena compañía y la música de Amy al fondo no es un mal plan.

-¿Qué le lleva más tiempo: ser un empresario de éxito o los cuidados para ser un guapo con mayúsculas?

-Muchas gracias por el halago. Por supuesto, dedico mucho más tiempo a los temas profesionales que a los del cuidado personal, lo que hago es ir al gimnasio, salir a correr, en el invierno ir a esquiar y en verano hacer surf y kite surf.

-Para comer ¿cachopo o pixín?

-Me quedo con el pixín porque soy más de pescado que de carne y más cuando está tan rico y fresco como en mi tierra.

-¿Su mejor fiesta de prao?

-Buff, ha habido muchas que han marcado mi infancia y mi adolescencia con los amigos y unas botellas de sidra, con los primeros amores... pero me quedaría con la fiesta de La Portilla en Llanes, se lo recomiendo mucho a todos los que no la conozcan.

-Al final acabó por explicarse en una revista del corazón, ¿es irremediable que al hacerse conocido siempre haya que terminar por aclarar algo, qué le llevó a hacerlo?

-Bueno, se comenzó a especular sobre nuestra relación y mi vida personal dando por ciertas determinadas cosas y creí que era mejor aclararlas.

-Dígame la verdad, ¿usted era fan de Marta Sánchez antes de conocerla, tenía alguno de sus discos?

-La verdad es que no, no tenía ningún disco de Marta, pero sin tener ningún disco todo el mundo la conoce como cantante y es una de las mejores voces a nivel nacional e internacional.

-¿Pero aceptaría hacer un dueto?

-Claro que sí, un dueto, un trío y lo que haga falta.

-Dice usted que dejó la relación porque no estaba seguro de dar un paso más, ¿le da miedo el compromiso o compartir el armario?

-Pues mi temor es compartir el armario... créame que no es tarea fácil.

-¿Es cierto que fue novio hace años de la directora de cine Giada Colagrande, actualmente mujer de Willem Dafoe?

-Sí, es verdad, Giada y yo nos conocimos estudiando en Inglaterra con 21 años y nos enamoramos. Fue una relación muy bonita que, sin embargo, finalizó también debido a la distancia, pues ella se fue a Italia y yo a España. Aun así, guardamos una buena amistad y, de hecho, hace pocos meses estuve cenando con ella y Willem cuando vinieron a Madrid.

-¿Deja todo por la música o mantendrá alguno de sus negocios?

-Me voy a centrar en el desarrollo de esa pasión que me ilusiona, pero con los pies en el suelo y sabiendo que por el momento no me puede proporcionar el sustento económico necesario.

-De no hacerlo ahora, ¿se sentía que dejaba un sueño por el camino?

-Sí. Pienso que cuando esté en el lecho de muerte y mire hacia atrás y vea mi vida espero ver muy pocas cosas que realmente quise hacer y no hice.

-¿No le da miedo que la crisis frene sus planes?

-La crisis tiene mucha fuerza y empuja para abajo, yo pondré mi ilusión, mis ganas, mi esfuerzo y mi sacrificio y empujaré hacia arriba... espero poder ganar el pulso.

-La vida de un diplomático ¿es irremediablemente aburrida?

-¡Qué va! Es muy divertida. Yo he disfrutado muchísimo en mis destinos en el extranjero. He conocido gente diversa y muy interesante, lugares recónditos y mágicos, culturas muy diferentes a la nuestra que me han enriquecido y me han hecho mejor persona.

-¿Aceptaría ir a Eurovisión?

-Claro que sí, sería un orgullo representar a mi país en el festival y pondría toda mi pasión y mi ilusión por lograr el mejor resultado posible.

-Lo han relacionado con Olvido Hormigos, la famosa ex concejala de Los Yébenes. Si hubiera estado con ella, ¿nos lo diría?

-Sí la conozco, es verdad que nos presentaron, pero de eso a lo que se ha dicho hay una distancia enorme. De todas formas, yo no soy una persona a la que le guste hacer partícipe a los demás de mi vida sentimental.

-Denos una receta contra esta crisis, usted que sabe de economía.

-Las cosas están mal, pero no hay que olvidar que España es un país desarrollado, de la Unión Europea, entre los más estables del mundo, con seguridad, sin conflictos bélicos, con sanidad y educación gratuitas de calidad... y eso debemos valorarlo porque lo hemos hecho posible entre todos. La cultura del esfuerzo y de la entrega, que quizá se había disipado algo en los años de bonanza, es el germen de una España más fuerte en el futuro.

-¿Cuántos amores de su vida ha tenido?

-Mientras he estado en alguna relación sí he pensado que era el amor de mi vida. Lo que importa es encontrar el definitivo.

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