13 de marzo de 2017
13.03.2017
HARITZ GARDE | Batería de "La Oreja de Van Gogh"

"Nos hemos concentrado en cada canción como si no hubiera nada más en el mundo"

"En nuestro nuevo disco quisimos acompañar a la gente que sufre, siendo respetuosos y con todo el cariño" "Somos personas normales que han tenido la suerte de vivir juntas cosas increíbles"

13.03.2017 | 01:09
"La Oreja de Van Gogh", en la presentación de su disco, con Haritz Garde a la izquierda.

El grupo musical "La Oreja de Van Gogh" vuelve a los escenarios con su nuevo disco, "El planeta imaginario". El álbum trae junto al sonido clásico de la banda algún que otro ritmo caribeño inspirado en su estancia en distintos países de Latinoamérica, así como varios temas con los que el grupo ha querido enfrentarse a algunos de los problemas más crudos de la sociedad.

-Llevan varios años fuera de los focos de España, pero no de Latinoamérica, ¿por qué ese alejamiento del público español?

-En realidad no fue un alejamiento, sino más bien un acercamiento al público americano. Llevamos casi diez años como grupo y siempre le habíamos dado absoluta prioridad a nuestro público en España, de modo que había muchos países de Latinoamérica a los que no podíamos llegar por culpa de la agenda. Teníamos una especie de deuda pendiente con ellos, y quisimos devolverles aunque sea un poquito de ese cariño.

-¿Cómo ha influido esa estancia en Latinoamérica en este nuevo disco?

-Siempre bebemos de lo que nos rodea, y por supuesto haber estado unos años por América nos ha influido. Se ve por ejemplo en una canción, "Camino de tu corazón", que tiene ritmos latinos. Su temática también se basa en cosas que vimos allí, porque nos encontramos a muchos españoles que se habían tenido que ir de España a buscar trabajo por la crisis.

-Dicen que "El planeta imaginario" es su mejor disco, ¿el último es siempre el mejor, o realmente éste es más especial de todos?

-Es raro que un grupo diga: "No, estaba mejor el anterior" [se ríe], pero en nuestro caso sí lo creemos profundamente. Llevamos muchos años en esto y las canciones han evolucionado bastante desde el principio hasta ahora. Además no teníamos prisa por sacar el disco, y eso nos ayudó a concentrarnos en cada canción como si no hubiera nada más en el mundo. Los temas están donde queríamos y por eso creemos que es un disco redondo. Cada canción es necesaria y cuenta una historia.

-Un disco redondo y también muy social.

-"El planeta imaginario" está completamente conectado con el mundo real. Siempre hemos intentado reflejar nuestra inquietudes en alguna canción, pero en este disco nos hemos visto con las herramientas para hacerlo de manera más segura. Con temas como "Estoy contigo" o "No vales más que yo" hemos afrontado temas delicados, y hemos querido acompañar a la gente que sufre, siendo respetuosos y con todo el cariño del mundo.

-"Estoy contigo" es una canción social, pero también de pérdida, como "Mi pequeño gran valiente".

-Con "Estoy contigo" queríamos abrazar a toda la gente que está pasando por el alzhéimer y también a sus familias. Y "Mi pequeño gran valiente" es una de las preocupaciones que se tienen desde el momento en el que eres padre. Tenemos en total once hijos, y estamos en esa época en la que todo te preocupa. Son canciones que ha costado mucho cantar. En el estudio Leire se emocionaba y había que parar de grabar porque no podía seguir.

-Una de las peculiaridades del álbum es que no sólo canta Leire. Una canción, "Tan guapa", la canta Xabier como bonus track. ¿Por qué?

-Fue una cuestión de sensaciones. Cuando nos la enseñó le puso muchísimo sentimiento y lo vimos clarísimo. Y dijimos "¿por qué cambiarla si suena tan bien?", así que le animamos a que la cantara. Le tuvimos que poner un poco de mezcal que nos trajo el productor para que le echara ánimo, pero salió fenomenal.

-Hacen referencia a un mundo extraordinario, el planeta imaginario, ¿cómo es ese mundo?

-Nosotros somos cinco personas de lo más normales que han tenido la suerte de vivir cosas increíbles estando juntas. "El planeta imaginario" refleja eso: los aplausos, los premios, los viajes... Cosas extraordinarias que al final forman un planeta aparte.

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