“Es mucho dinero y quiero emplearlo en lo máximo posible, aún no lo he asimilado”. Lo decía ayer Fran González a LA NUEVA ESPAÑA antes de que se emitiese el programa de “Pasapalabra” (Tele 5) en el que el ovetense, de 29 años, se llevó un bote de 1.542.000 euros. El ganador confesó que sentía “una emoción inmensa” y que le dedicaba el premio a toda su familia, en especial a sus padres, “que siempre han estado ahí”.

La familia fue uno de los componentes más emotivos del programa de ayer. Una vez finalizado el famoso rosco de “Pasapalabra”, Fran lloró de alegría, pero también de emoción al recordar a una tía fallecida recientemente, “también se lo quiero dedicar a ella”. El ovetense habló por teléfono con su madre desde el plató de Tele 5. “Hola pequeñiña, estoy aquí grabando”, le dijo, a lo que su madre, con marcado acento asturiano, le respondió: “Muy bien, pero vuelve hoy que te esperamos para cenar”. El concursante le dijo entonces a su madre “una cosa sin importancia, acabo de ganar el bote, 1.542.000 eurazos”. La madre respondió con un asturiano “home ya, será broma”, que repitió varias veces para añadir: “Me está dando un sofoco”. Como buena madre asturiana, Mari Luz le dijo al presentador del programa, Cristian Gálvez: “Te digo una cosa, se lo merece (el premio), es un cielo de crío”.

Para acabar la celebración hubo más lloros, no sólo de Fran, sino también de Boris Izaguirre, que le había acompañado durante su último día en el concurso. Y el fin de fiesta llegó con sidra asturiana. Fran escanció un culete en el plató de televisión. Algo nervioso y con el pulso lógicamente un poco inestable, acertó a echar la sidra y ofrecerla a sus compañeros.

El ovetense comentaba ayer a este periódico que ya tiene “mono” de programa de televisión. “Es lógico, con las buenas experiencias que he pasado aquí”, confesaba. No en vano ha batido el récord de permanencia en el popular programa concurso con sus 168 participaciones.

El bote que se lleva Fran es el tercero más alto que ha entregado “Pasapalabra”. Ahora, como le dijo ayer Gálvez, “a acabar el máster, no lo dejes por tener el fajo en el bolsillo”.