29 de enero de 2019
29.01.2019
Historiador del Arte y experto en moda

Elio Berhanyer, un diseñador divino

El fallecimiento del maestro supone un punto final en la historia de la alta costura en España

29.01.2019 | 01:04

Me gustaba discutir con el maestro Elio Berhanyer, nacido Elio Beranguer, sobre el eterno debate "moda y arte". Él lo tenía muy claro, pues consideraba la moda como el "séptimo arte", incluso por encima de la fotografía. Compartía con él la pasión por Marruecos y por la ciudad de Venecia, por disfrutar de los atardeceres desde La Alhambra y por Yves Saint Laurent y Balenciaga: "Saint Laurent dominaba como nadie el color, Balenciaga era España y el Museo del Prado". Con su fallecimiento el pasado día 24 de enero en su casa de Madrid, se pone un punto final a la historia de la alta costura en España. Tan solo nos quedan Petro Valverde y Lorenzo Caprile, pero, evidentemente, los tiempos actuales no favorecen este tipo de costura. Espléndido, inteligente, sincero, algunas veces excesivo, Berhanyer fue un trabajador infatigable, un personaje singular de procedencia muy humilde que nunca fue al colegio, carencia que le sirvió para superarse en la vida y despertar una sensibilidad hacia el arte y la belleza que le hizo convertirse en una de las figuras esenciales de la moda española.

Siendo muy joven, en Sevilla se colocó como botones en la empresa Publicidad del Sur, que editaba una revista llamada "Estel" y en la que ejercía labores de dibujante. Empezó también a escribir en ella crónicas de moda que firmaba como Elio Berhanyer y Juan Beren, nombre de su padre. En Madrid trabajó para la revista "Astra", donde conoció a la actriz Margarita Lozano, que le lleva a ver su primer desfile de moda, una colección de Pedro Rodríguez, y le introduce en los ambientes teatrales de la capital como diseñador de vestuario. En 1960 abrió su propia casa de costura en Madrid y a lo largo de las décadas de los sesenta y los setenta viajó con sus diseños de líneas puras y construcción perfecta por todo el mundo. Vestidos muy elegantes y femeninos en los que reflejaba todas sus pasiones a través de los colores. Para sus desfiles contrataba como modelos a mujeres de la alta sociedad como Charo Montarco, una eficaz manera de entrar en contacto con la élite de la capital que se rendiría ante sus creaciones. El propio Balenciaga le propuso irse con él a París, proposición que Berhanyer rehusó para que su luz no se viera eclipsada por el que era sin duda el rey de la moda.

A finales de los años setenta, cuando la alta costura empezó a perder peso en favor del prêt-à-porter, Elio supo adaptarse a las nuevas corrientes más modernistas, urbanas y dinámicas, llegando a tener más de cien puntos de venta en España. Amante del blanco y negro, a lo largo de cincuenta años ha diseñado más de treinta mil vestidos para mujeres tan emblemáticas como las actrices Ava Gardner, Dolores del Río, Analía Gadé y Cyd Charisse, a aristócratas como Cayetana Fitz-James Stuart, Charo Palacios y Aline Griffith y, por supuesto, a la Reina Sofía. Premiado y reconocido en multitud de ocasiones, Elio fue máster por las universidades de Harvard y Florida, un hombre hecho a sí mismo cuyo legado permanecerá siempre con nosotros. ¿Quién no recuerda el uniforme de las azafatas de Iberia de lana reversible y camisas de seda con estampados geométricos? Se ha ido Elio Berhanyer y con él la magia de una época en la que todavía se diferenciaban los trajes en función de la hora del día: los cómodos para la mañana, los elegantes para la tarde y los seductores para la noche. ¡Descansa en paz, Maestro!

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído
Lo último Lo más leído