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El viaje de Ariel Rot por la música asturiana, un recorrido ni nuevo ni salvaje

El programa televisivo del músico se queda en el Xixón Sound, la mina y un paseo por Cimavilla

Jorge Martínez, se toma tres infusiones legales y Rafa Kas publica en facebook que el mundo se acaba. El programa en el que Ariel Rot se hace un Labordeta rockero y recorre España pretendiendo mostrar la música que se hace en cada lugar, es el anuncio de ese apocalipsis, al menos en el capítulo del la noche del martes, el dedicado a la escena asturiana. Rodrigo Cuevas, Nacho Vegas, Pablo und Destruktion, Marisa Valle Roso, Víctor Manuel, Igor Paskual, Mar Álvarez y su escuela "Sonidópolis" y Lorena sin su banda municipal, fueron desfilando por la pantalla con un hilo argumental más que flojo y lleno de tópicos (sexo, reconversión industrial, minería, la Asturias ultramontana...). ¿De verdad en 2019 seguimos teniendo de referencia el Xixon Sound? ¿De verdad "Santa Bárbara Bendita", sigue representando a Asturias, aún en la excelente versión de Marisa? ¿De verdad nos van a contar ahora que en Cimavilla había putas y travestis en los 80? ¿Es necesario plantar a un tipo tan poliédrico e interesante como Rodrigo Cuevas en Santa María del Naranco? ¿La escena asturiana la representan unas niñas que no saben quién es Jim Morrison, por mucho valor que tenga su grupo "Las eléctricas"?

Durante el programa se escuchó muchas veces lo de "eso fue hace muchos años". Lo dijeron prácticamente todos los invitados. Y ese fue el problema. Se pasaron de modernos pero de una modernez de hace años. Tanto que lo que sonó más actual fue "Tiempos nuevos, tiempos salvajes", una canción de 1982, y posiblemente lo mejor fue la magnífica "Tierra firme" de Igor Paskual que sonaba de fondo mientras un maldito dron sobrevolaba Asturias. En fin, ni nuevo ni salvaje, más bien viejuno y aburrido.

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