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Mel Gibson se enamora de Asturias

El astro de Hollywood, de vacaciones en la región, visita Covadonga y disfruta de una fabada en Benia de Onís

Mel Gibson en Asturias: "Es un lugar maravilloso"

Mel Gibson ha tenido un flechazo con Asturias. "Es un lugar precioso, lo amo, necesito visitarlo", explicaba ayer el actor y cineasta australiano en Oviedo, justo antes de emprender una ruta por el oriente de la región que le llevaría a Covadonga y, acto seguido, a Benia de Onís, donde disfrutó de la gastronomía regional en uno de los templos del buen comer de la zona: Casa Morán. En el restaurante, Gibson y su familia, que le acompaña este verano en un gran tour por el norte de España, bebieron sidra y comieron fabada, cordero y arroz con leche, tras lo cual felicitaron a la propietaria, Rosita Morán, por su buena mano en los fogones.

Antes de salir hacia el Oriente, Gibson revolucionó Oviedo. Desde muy temprano, fans del actor y cazaautógrafos, capitaneados por Ander Azcárate, esperaban al actor a las puertas del hotel de la Reconquista, alertados por la exclusiva de ayer de LA NUEVA ESPAÑA que revelaba la presencia del australiano en la ciudad. Al comprobar la presencia de los aficionados a las puertas del hotel, Gibson salió para saludarlos y fotografiarse con ellos.

En ese encuentro improvisado, el director de "Braveheart" habló sobre sus primeras sensaciones tras llegar a Asturias. "Estoy muy contento de estar aquí. Es un lugar precioso y lo estamos pasando muy bien por el norte de España. Estamos en una bonita ciudad y necesito verla con mi familia", afirmó Gibson, que insistió en que ha venido a España de vacaciones, y no en un viaje de carácter profesional. Antes de llegar a Asturias, el actor y sus acompañantes pasaron por La Rioja, Burgos, el País Vasco y Cantabria.

En este pequeño encuentro, los fans del actor le regalaron un libro del Camino de Santiago y una pequeña botella de orujo de sidra, que recogió agradecido antes de retornar al interior del hotel.

Acto seguido, el actor y sus acompañantes -entre los que se encuentran su esposa, Rosalind Ross; algunos de sus hijos y el productor Santiago Pozo, buen amigo de Gibson- pusieron rumbo a Covadonga, uno de los lugares que el australiano había mostrado mayor interés por visitar, merced a la fascinación que siente por la historia de don Pelayo. "Me interesa mucho la figura de Pelayo porque unió a los suyos; contamos muchas historias sobre leyendas y cosas que no han sido ciertas, y lo que él hizo fue un hecho histórico", relató Gibson a LA NUEVA ESPAÑA a su llegada a Oviedo, en la noche del viernes.

Tras visitar el real sitio, Gibson y sus acompañantes pusieron rumbo a Benia de Onís para comer en Casa Morán. A su llegada, tomaron sidra en la terraza, y acto seguido pasaron a comer. "Fue muy atento y muy simpático. Comieron fabada, cordero y arroz con leche, y me lo ponderó todo muchísimo", recordaba en la tarde de ayer Rosita Morán, aún emocionada tras la visita del actor.

Su presencia en el restaurante no pasó desapercibida para el resto de clientes: "Cuando llegó, revolucionó el comedor. Todos querían hacerse fotos con él, pero rehusó. Dijo que solo se la hacía conmigo y con los camareros, y al despedirse quedó en volver", relata Rosita Morán. El actor, además, quedó muy impresionado al ver una foto de la popular hostelera con la Princesa Leonor y la Reina Letizia, tomada el pasado mes de septiembre, precisamente, en Covadonga. "Le llamó mucho la atención", sostiene la empresaria.

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