04 de septiembre de 2019
04.09.2019

Campanella debuta en el teatro en España con el dilema entre "vivir o sobrevivir"

El director argentino de origen asturiano estrena "Parque Lezama" muy preocupado por la crisis de su país: "No tengo la cabeza para escribir"

03.09.2019 | 23:37
Juan José Campanella

Es la obra de la que nació "toda" su carrera. "Parque Lezama", la adaptación de Juan José Campanella del texto de Herb Gardner que le conmovió en su juventud, supuso su debut como director teatral y llega ahora a Madrid precedida por el éxito en Argentina con una trama universal: el dilema entre "vivir o sobrevivir".

"Tengo una confianza como nunca la tuve en otro trabajo porque es una obra que no escribí yo, aunque la adapté", dice el ganador de un "Oscar" por "El secreto de mis ojos" (2009) y creador de la serie "Vientos de agua", rodada en Asturias, quien confió los papeles protagonistas a dos monstruos de la interpretación argentina: Eduardo Blanco y Luis Brandoni.

Un encuentro entre dos octogenarios de ideología radicalmente opuesta en un banco del parque Lezama de Buenos Aires -originalmente Central Park- sirve para contraponer la diatriba personal de cómo posicionarse ante la vida, por lo que inevitablemente "el mensaje se combina con el propio bagaje del espectador, que construye el suyo propio".

"Parque Lezama" llega con el suyo: más de 800 funciones y más de 300.000 espectadores la ovacionaron mientras se representó de 2013 a 2015. Estará en Madrid -"ojalá después de gira por España", sueña su director- hasta el 11 de enero en el teatro Fígaro, y en el preestreno ya ha conseguido despertar "risas y emoción" entre el público, su objetivo. No obstante, Campanella sigue sintiendo la angustia del debutante: "En cada proyecto nuevo me pongo más nervioso, a veces las exigencias son insoportables". Pasar del cine y la televisión a la dirección teatral supone aceptar que "cada espectador crea su propia película". "En un filme todos ven lo que yo quiero, en el teatro cada uno se fija en un actor o en otro; es como si todos espiasen, es más voyeurismo. Y cuesta acostumbrarte como director".

"No hago películas ni obras para las naciones, sino para individuos, de modo que creo que es tan pertinente para un individuo español como uno de Kosovo. Tiene que ver con sus creencias, aptitudes, amigos y maneras de ver la vida, es decir, que la obra sí tiene sus lecciones pero es la audiencia la que elige si las saca como lección o no", añade.

Para Campanella, la manera más fácil de explicar el encuentro de los dos ancianos es la de la relación entre Don Quijote y Sancho: "Es como si los dos personajes de Cervantes se encontraran en El Retiro y se llevan mal porque tienen diferentes visiones del mundo. Uno es un personaje luchador, que se resiste y que quiere cambiar el mundo, y el otro es un portero de un edificio de noche que trata de pasar desapercibido y de aprovecharse del mundo tal cual es, son visiones filosóficas diversas". Aunque ha rehusado pronunciarse sobre la situación de su país, ha reconocido que ese momento de "conflicto grande en Argentina" le ha frenado en la creación de la obra inaugural de su teatro: "No tengo la cabeza para ponerme a escribir".

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