En compañía de sus hijos Victoria Federica y Froilán y su madre, la Reina Sofía. Así pasó el domingo el día de su 57.º aniversario la Infanta Elena. Lejos de grandes festejos o de celebrar una comida en alguno de sus restaurantes predilectos del barrio de Salamanca de Madrid, en esta ocasión, la duquesa de Lugo optó por la total discreción. Y es que la situación obliga.

Poco antes del mediodía, la hija de Juan Carlos I, ocultando su rostro tras unas gafas de sol y una mascarilla con la bandera de España en el lateral, abandonaba su domicilio en su propio coche, conducido por su hija pequeña, asidua del volante desde que se sacó el carnet de conducir el año pasado. Mientras, Froilán intentaba pasar desapercibido en el asiento de atrás del vehículo.

Doña Elena saludó con la mano a la prensa congregada a las puertas de su casa sin querer atender a los periodistas. Desde allí, la duquesa de Lugo y sus hijos se desplazaron al palacio de la Zarzuela, donde celebraron conjuntamente con la Reina Sofía, y en la más absoluta intimidad, su 57 cumpleaños.

De momento, la Infanta Elena no ha confirmado si se desplazará a Abu Dabi con sus hijos para pasar la Navidad con el Rey emérito, donde al parecer sí estará su hermana la Infanta Cristina en compañía de sus cuatro hijos durante todo el periodo navideño. La que sí ha confirmado que no viajará a a capital de los Emiratos Árabes Unidos es la hermana de Juan Carlos, la infanta Margarita, que se ha visto obligada a rechazar la invitación de su hermano por sus problemas de movilidad.

La que regresó a la actividad social fue la sobrina de Felipe VI, que el pasado viernes asistía junto a su novio Jorge Bárcenas al lujoso Hotel Four Seasons de la capital, que organizó un sofisticado evento para celebrar, respetando por supuesto todas las medidas de distanciamiento social, la llegada de la Navidad con el encendido de su espectacular iluminación para estas fiestas.

Victoria Federica y Jorge se convirtieron en los grandes protagonistas de la noche, en la que supuso la reaparición pública de la nieta del Rey Juan Carlos, tras los abucheos que sufrió hace unos días en plena calle. Unos incidentes de los que Victoria evitó pronunciarse a preguntas de la prensa.

A pesar de situarse en el punto de mira debido a sus continuas irresponsabilidades en la noche madrileña, la pareja sigue disfrutando de su apretada agenda social a las puertas de unas Navidades que serán especialmente complicadas.