Ainhoa Armentia ya conoce a la familia de Iñaki Urdangarín. Al menos, ya es oficial tras salir publicada la visita de ella a la casa de él en “Hola” este miércoles en el que a los quioscos llega la prensa rosa, un color muy necesario en un mundo negro. Las revistas del colorín llegan cargadas de noticias, unas buenas y otras menos, pero ninguna tan terrible y trágica como la de la maldita guerra en Ucrania declarada por el insaciable Putin

Hasta México se ha ido Sara Carbonero para trabajar y también disfrutar algo al sol. Está con su amiga Isabel Jiménez grabando una campaña de Slow Love, su marca de ropa, y de paso descansan en la tumbona y con baños en el Caribe. Sara aparece “espectacular” y está “ante una nuevo capítulo en su vida”, titula la revista. El amor sonríe a dos parejas: Ágatha Ruiz de la Prada, que se fue a Venecia de escapada romántica con José Manuel, y Christian Gálvez, que empieza ahora con la presentadora Patricia Pardo.

A Paz Padilla la han despedido y todo por pelearse con Belén Esteban. Es lo que aseguran en “Lecturas”, donde también cuentan que Esteban cobró 30.000 euros al mes durante la pandemia cuando estuvo en casa. Mudanza para la Infanta Elena y Froilán, que se cambian a “un pisazo”, sostienen en portada. Gloria Camila ejerció de tía con la hija de su hermano José Fernando, ya muy crecida.

Ana Rosa Quintana está de vuelta. La presentadora salta a la portada de “Semana”, que la ha fotografiado por la calle, muy recuperada y contenta, “con nueva imagen y nuevas ilusiones”. Pareja sorpresa la de Gálvez y Pardo y separación, no menos sorpresa, la de Carmen Morales, hija de Rocío Dúrcal, tras 11 años de matrimonio. La revista entrevista a Alba Santana, quien dice que no asimila estar sin sus padres, muertos ambos en menos de un año.

“Estoy feliz e ilusionada”, describe Patricia Pardo de su noviazgo con su compañero en “Diez Minutos”, donde dan cuenta del cumpleaños de Gloria Camila con su padre y resto de la familia menos su hermana mayor, Rociíto. La mayor parte de la portada es para Kiko Hernández, quien cumple 25 años en pantalla y “destapa la cara oculta de la tele”. En Telecinco se echan a temblar (o no) con lo que dice en la entrevista.