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“Es mi palabra contra la mía”, de Luis Piedrahita, llena de carcajadas la Laboral

“El humor no soluciona los disgustos de la vida, pero la hace llevadera”, apunta el humorista

Arriba, el público ilumina a Luis Piedrahita (a la izquierda) en uno de los momentos de su monólogo en el teatro de la Laboral. | Ángel González

El humorista coruñés Luis Piedrahita desató las carcajadas entre los cientos de asistentes que ayer acudieron al teatro de la Laboral en busca de aligerar tensiones. “El humor no soluciona los disgustos de la vida, pero hace que todo sea más llevadero”, asegura el artista, que ayer presentó en Gijón su último monólogo, titulado “Es mi palabra contra la mía”.

“Es mi palabra contra la mía”, de Luis Piedrahita, llena de carcajadas la Laboral

Su nuevo “show” es un espectáculo garantizado. De hecho, el propio Piedrahita ha reconocido que “es el más divertido que he hecho hasta la fecha”. Escrito junto a su gran amigo, el asturiano Rodrigo Sopeña, el coruñés piensa que “es el monólogo más optimista que he hecho”. La actuación del coruñés respondió a la pregunta de por qué nadie está contento con lo que le ha tocado en la vida. De esta forma, Piedrahita sacó a relucir los aspectos más divertidos y absurdos del día a día, tocando temas como las cejas de las señoras mayores, las mudanzas en los rascacielos o el miedo al váter ajeno.

Todos y cada uno de los temas que trató, advirtió antes de la actuación, eran para tomárselos con el debido humor que requería la ocasión. “Tenemos la piel fina e impermeable como la de las ranas. Todo nos molesta y todos nos resbala, a partes iguales. Si alguien habla de “lo nuestro” nos quejamos, pero si habla de los demás nos resbala”, asegura un cómico que advierte que “las pieles impermeables llevan a la soledad y las pieles finas acaban quemándose”.

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