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Perros

Golpe de calor en los perros: síntomas y cómo evitarlo

Los canes que tienen los cráneos más anchos son más propensos a sufrir con las temperaturas altas

Un perro bebe agua de una botella.

Un perro bebe agua de una botella.

Ahora que vienen de nuevo las altas temperaturas y estamos inmersos en pleno verano, todos sabemos qué hay que hacer para evitar los golpes de calor: beber mucha agua, evitar la exposición al sol en las horas de más calor, llevar cubierta la cabeza, intentar caminar por la sombra… Pero, ¿sabemos qué hay que hacer para proteger de los golpes de calor a nuestras mascotas?

"Lo primero que hay que tener en cuenta es que los golpes de calor los pueden sufrir todo tipo de perros, pero son más propensos los braquicéfalos [es decir, los que tienen los cráneos más anchos] como los bulldogs, los boxer y, sobre todo, los carlinos", explica Gloria Cerviño, responsable del servicio de hospitalización del Hospital Veterinario Puchol de Madrid. “Esto se debe a que, ya de por sí, estas razas tienen más dificultad para respirar", aclara la veterinaria.

Sudor en los animales

Los perros, al contrario de lo que nos sucede a los humanos, no sudan. Y una de las formas que tienen para eliminar el exceso de calor es aumentando su respiración y a través de las glándulas sudoríparas que tienen en las patas -en concreto en las almohadillas plantares- y en la trufa (la nariz).

También si el perro es un cachorro -porque son más movidos y tienen menos defensas- o es un animal mayor, tiene el pelo negro y/o largo o tiene sobrepeso estará más expuesto a sufrir un golpe de calor.

Para evitar que nuestro can pueda sufrir un golpe de calor, advierte la experta, hay que seguir unas pautas que eviten situaciones de riesgo para nuestras mascotas:

1. Evitar paseos largos entre las 12 y las 16 horas

No es conveniente sacar a nuestras mascotas en las “horas extremas de calor; es mejor hacerlo a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde”, afirma Cerviño. En caso de tener que hacerlo en las horas centrales de calor, “conviene ir por la sombra y evitar que haga ejercicio”, especifica la doctora.

2. Proveerles siempre de agua fresca

Tener siempre recipientes con agua repartidos por la casa y/o el jardín. Si se sale a pasear o a tomar algo en una terraza es conveniente llevar una botella de agua o tener controlado dónde hay una fuente. En un bar o terraza es conveniente pedir agua fresca para tu perro.

3. Prohibido dejarles encerrados en el coche

"Aunque no sea mucho tiempo o se les deje la ventana abierta, en 15-20 minutos o incluso menos, se crea un efecto invernadero en el vehículo", explica Cerviño. El perro, entonces, “jadea con más intensidad y frecuencia, lo que provoca más calor en el coche por la respiración y, con ello, el perro vuelve a jadear con más intensidad… y vuelta a empezar”, razona.

Para detectar si un perro está sufriendo un golpe de calor, hay que fijarse en cómo jadea: si su acezo es "más grave y frecuente de lo habitual" es probable que esté sufriendo un episodio de calor. También si se le ve con pocas ganas y dificultad para moverse o en un “estado mental deprimido”, matiza la veterinaria. “En los casos más graves, puede sufrir un colapso total y desmayarse”, cuenta Cerviño.

También puede manifestar taquicardias, tener la lengua pegajosa y decolorada o demasiado oscura, sufrir diarreas o vómitos y su temperatura corporal puede ser más alta de lo habitual y superar los 42º C.

Si a pesar de todas las precauciones detectas alguno de estos síntomas, es probable que el can esté sufriendo un golpe de calor, ante el que hay que actuar con rapidez.

1. Proporcionarle agua y sombra

"Si el perro está consciente, hay que darle a beber agua”, afirma la veterinaria. También es conveniente trasladarle a un lugar fresco y sombreado.

2. Mojarle y abanicarle

También es conveniente abanicarle y mojarle, mejor con un paño y “poco a poco, sobre todo en las zonas inguinales y axilares, y también en las almohadillas plantares”, recomienda Cerviño.

3. No meterle en la bañera

Contrariamente a lo que podría pensarse, “nunca hay que meterle en la bañera con agua fría ni con hielos, porque le causaría la vasoconstricción de las venas, lo que impide la salida de calor”, resume la especialista.

4. Acudir al veterinario

Es importante llevar al perro al veterinario para que le proporcione un tratamiento adecuado, ya sea "frioterapia o, sobre todo, suero", comenta Cerviño. "Lo que considere el especialista en cada caso", concluye. "Para ello, y como seguramente se le trasladará en coche, hay que tener el coche refrigerado de antemano y llevarle con el aire acondicionado puesto, las ventanas abiertas… tampoco estaría de más abanicarle si se puede", finaliza Cerviño.

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