11 de julio de 2018
11.07.2018

A qué edad deben ir los niños a la playa y cómo protegerlos del sol

Evita sustos, golpes de calor y enfermedades en la piel con estos consejos

11.07.2018 | 11:50
A qué edad deben ir los niños a la playa y cómo protegerlos del sol

La gran mayoría de los padres (sobre todo los primerizos) se hacen la misma pregunta cuando llega el verano y empieza a salir el sol. ¿A qué edad podemos llevar a lo bebés a la playa?, ¿es bueno que tomen el sol?, ¿qué hay que hacer para protegerles bien? El sol nos aporta vitamina D pero hay que saber tomarlo, las quemaduras y el resto de problemas que nos puede producir en la piel son más que peligrosos, sobre todo para los más pequeños. Por eso es importante tomar precauciones y escuchar a los expertos.

"Habitualmente no recomendamos ir a la playa a los bebés menores de seis meses, salvo a última hora del día a dar un paseo antes de la cena o a primera hora siempre antes de las once de la mañana. Los niños pequeños, especialmente los lactantes, son muy sensibles a la radiación solar. Se queman con facilidad y corren riesgo de deshidratarse", señala la pediatra Lucía Galán, más conocida en redes sociales como Lucía Mi Pediatra, una de las especialistas que más éxito tiene en internet. La doctora asegura que aunque los más pequeños estén debajo de la sombrilla, "la radiación se refleja hasta en un 30 por ciento y pueden quemarse con facilidad".

Pero, una vez que van a la playa, ¿qué crema hay que aplicar? Galán asegura que a los bebés menores de seis meses "no se les debe poner ninguna crema solar" (recuerda que no te recomendamos exponerlos al sol. De seis meses a tres años "optaremos por filtros físicos y minerales que reflejan la radiación sin penetrar en ella". Los filtros químicos sólo se pueden usar para mayores de tres años.

Ropa adecuada

Pero no sólo es importante la crema. También tienes que tener en cuenta con qué ropa vistes a tu pequeño en los meses estivales. Los pediatras insisten en que hay que utilizar la ropa adecuada: las prendas tienen que ser ligeras, de colores claro y preferiblemente de tejidos transpirables como el algodón. Pero, ¿y el calzado? Hay que optar por lona o sandalias para prevenir las ampollas. Y otro detalle: las gafas de sol deben ser las adecuadas, nunca juguetes ni compradas en tiendas poco fiables.

El agua y las frutas

También es importante lo que se come. Hay que darles mucha fruta y bebida. Esos son los aliados contra la deshidratación.

Cómo saber si el calor le afecta

"No se deben dejar pasar signos de nerviosismo, enrojecimiento de la piel, pigmentación€". La que así se explica es Susana Mezquina, del departamento científico de Cinfa quién subraya que la piel de los niños (tal y como ya contó antes la pediatra), "es más vulnerable y tiene menos mecanismos de defensa natural que la de un adulto".

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