Conforme van avanzando los estudios científicos y las investigaciones de médicos y nutricionistas van cambiando los viejos axiomas que hasta hace pocos meses creíamos a pies juntillas. Y por eso para intentar perder peso de una forma saludable (y sobre todo duradera) hay que buscar nuevos métodos. En este sentido muchos especialistas están llamando a huir de las viejas reglas que marcaban nuestras comidas y cenas. El hecho de querer adelgazar y perder peso está rodeado de demasiados mitos.

Viejos axiomas como el de que el desayuno es la comida más importante del día, que para estar delgado hay que comer cada cuatro horas o que la fruta engorda son falsedades que tanto la ciencia como los estudios nutricionales se han ido encargado de desmentir a lo largo de los años. El primer mito que cayó fue el de la que fruta no es buena para perder peso. Y es que es más bien al contrario. Hay que comer mucha fruta (en lugar de otro tipo de postres) para bajar esos kilos de más que en no pocas ocasiones nos acomplejan sobre todo al principios de año. Después los nutricionistas lucharon contra otra falsedad: la de que le desayuno es la comida más importante. Es cierto que tiene su importancia pero sobre todo la tiene porque tiene que ser una comida sana y saciante que te permita pasar toda la mañana sin "picar" entre horas.

Hoy te vamos a desmentir un nuevo mito. El de que para adelgazar haya que comer cada dos o tres horas. Cada vez más nutricionistas y cocinero llevan a cabo lo que se llama el "ayuno intermitente". (En este enlace puedes leer todas las claves de esta técnica y como la puedes llevar a cabo). El nutricionista Miquel Girones asegura que "yo como cuando tengo hambre, no hay porqué respetar unas horas, al menos no hay que hacerlo por sistema". Lo que asegura este nutricionista y todos sus colegas es que a la hora de hacer este tipo de prácticas hay que tener cuidado: siempre tienes que hacerlo correctamente supervisado por un nutricionista. No es conviente hacerlo sin supervisión.

Otro de los famosos que se ha apuntado a esta moda y que come sólo por la noche es el popular cocinero Ferrán Adriá. En una entrevista en este periódico (que puedes leer en este enlace) el cocinero confesaba que no suele comer a mediodía. "Soy más de cenar", enfatizó huyendo del viejo mito de comer como un príncipe y cenar como un pobre.

Evidentemente los ayunos intermitentes (que deben combinarse con la ingesta de mucha agua), no quitan de otras actuaciones que tienes que llevar a cabo como caminar mucho y moverte.