11 de septiembre de 2020
11.09.2020
La Nueva España

Diez claves para comer en restaurantes y no engordar

Con estos trucos podrás comer o cenar todos los días fuera de casa sin miedo a ganar kilos

11.09.2020 | 12:01
Diez claves para comer en restaurantes y no engordar

Salir a comer es una de las razones principales del porqué no se logra tener un buenos hábitos de alimentación. Sin embargo, es posible comer sano y disfrutar de una comilona en condiciones fuera de casa. 

Según un estudio de Cambridge, más del 90% de los platos principales que se venden en los restaurantes son excesivos en calorías, sodio, grasa y grasa saturada. Por ejemplo: los aperitivos o entrantes tienen un promedio de 813 calorías, en comparación con los platos principales, que promediaron 674 calorías por porción. Comer fuera de casa se considera un factor de riesgo para la ingesta excesiva de grasas y calorías extras.

Aquí van diez claves para comer fuera de casa y no engordar. 

  1. No ir a comer fuera en ayunas. No pases hambre durante todo el día antes de salir a comer. Una pieza de fruta puede ser una buena opción para picar algo antes de salir.
  2. Elegir el restaurante. Siempre que la decisión dependa de ti, intenta elegir restaurantes con opciones saludables y aptas para cuidar la línea. Lo ideas es elegrir restaurantes de carnes, pescados o comida japonesa porque siempre habrá opciones más saludables que en aquellos de tapas o comida rápida. 
  3. Agua para saciar el apetito.  Antes de que te llegue el plato, bebe un vaso de agua a pequeños sorbos. Así, cuando te traigan la comida ya no tendrás tanta hambre y comerás menos. Si quieres un toque diferente, añade una rodaja de limón.
  4. Evita el pan. Es normal que mientras esperas a que te traigan el plato que has elegido te entren ganas de picotear un poco de pan. Aunque sea complicado, intenta no ingerir pan antes de comer si estás a dieta. Piensa que son calorías que no necesitas y lo único que van a hacer es evitar que pierdas peso. 
  5. Concéntrate en el plato principal. Debes elegir solo un plato principal y olvidarte del postre y de los entrantes. Porque aunque el entrante sea una ensalada o una sopa, contiene calorías. 
  6. Nada de empanados. No hay duda de que los filetes empanados, las croquetas o la tempura de verduras son deliciosos, pero el contenido calórico de estas recetas es muy alto. Un ejemplo: un filete de 150 gramos contiene más o menos 210 calorías; si lo empanas, añades 140 calorías. En este sentido, también tienes que evitar los fritos: nuggets, patatas, san jacobos, etcétera. (Este es el alimento que alarga la vida de tu bronceado y no engorda)
  7. Evita las salsas. Abusar de ellas no es saludable porque tienen un alto contenido de grasa.
  8. Una porción más pequeña. Si te dejas las patatas fritas, el maíz asado o la ensalada de col en el plato no pasa nada. 
  9. Precaución con el alcohol. Los refrescos, los zumos y las bebidas alcohólicas contienen un montón de calorías vacías que no te llenan para nada pero que van a parar a tus células grasas. Pide para beber agua o bebidas light bajas en calorías y azúcares. Pero si quieres acompañar tus comidas con vino o cerveza, entonces después de cada cerveza o copa de vino, toma dos vasos de agua. (Un refresco de limón que ayuda a bajar el hinchazón de barriga)
  10. Come sin prisa. ¿ Sabías que las personas que comen demasiado rápido tienen tres veces más probabilidades de padecer sobrepeso? Esto se debe a que la sensación de saciedad tarda entre 20 y 30 minutos en viajar desde el estómago hasta el cerebro. Por tanto, comer más rápido implica ingerir más alimentos para sentirse saciados. 

Dos trucos extra

  • Después de comer: un buen truco es levantarse de la mesa y dar un paseo de al menos media hora en familia.
  • Y el día después: no vale saltarse la siguiente comida, mejor come algo ligero y sano. Por ejemplo: verduras al vapor, pollo a la plancha, ensalada de lechuga, espárragos, tomate, crema de verduras o caldo de apio. 
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