Es primavera, el verano (con su consiguiente operación bikini) está a la vuelta de la esquina y el objetivo es doble: pasarlo bien tomando unas cervecitas en la terraza y perder peso. ¿Buscas trucos para adelgazar sin renunciar a la buena vida? Pues hazte las preguntas correctas. Nosotros nos hemos planteado, por ejemplo, qué tipo de bebidas alcohólicas engordan más. Todos sabemos que el alcohol contiene calorías vacías y que, por tanto, está incluido en la lista de las cinco cosas que jamás debes probar si quieres perder peso. Pero, ¿engordan igual todos los tipos de alcohol? Vamos a analizarlo.

España es uno de los países de Europa en los que más cerveza sin alcohol se consume. Y es que, si todavía no te has pasado a esta refrescante bebida, hoy te damos cuatro motivos para, por lo menos, darle una oportunidad. La cerveza 0.0 es rica en minerales, vitaminas, proteínas y antioxidantes. Más del 90% de su composición natural es agua, por lo que además, es hidratante. Pero sus beneficios y propiedades no acaban aquí, empezando por su efecto cardio y neuroprotector, además de su compatibilidad absoluta con cualquier tipo de dieta, con el embarazo y también con la lactancia materna.

Entre los beneficios que puedes encontrar en una cerveza sin alcohol, estos serían cuatro de los más relevantes (el alimento perfecto para picar entre horas sin engordar y acomapañar la cerveza):

  • Cardiosaludable: Esto se debe a tantos polifenoles como contiene, con beneficios antioxidantes y antiinflamatorios que previenen el colesterol. Además, reduce la hipertensión arterial y sirve de excelente protector contra la diabetes e incluso el envejecimiento.
  • Combate el insomnio: El lúpulo de la cerveza es el responsable de que nos ayude a dormir mejor, ya que calma el sistema nervioso gracias a su efecto sedante. Además, estimula la serotonina.
  • Apta para deportistas: La cerveza sin alcohol es sobre todo agua y lúpulo, por lo que hidrata y gracias al lúpulo, tiene también propiedades antiinflamatorias. Con la práctica deportiva se gasta mucha energía, y la cerveza ayuda a recuperar esos depósitos de glucógeno y glucosa ya que fundamentalmente tiene carbohidratos. Además, tiene un alto contenido en potasio y en vitaminas del grupo B que ayudan a la recuperación después del deporte.
  • Compatible con una dieta de adelgazamiento: La cerveza 0.0 es hipocalórica, por lo que no engorda prácticamente nada, ya que un alto porcentaje es agua. Además, al no contener alcohol, es apta para embarazadas y también para lactantes

El vodka, la peor bebida

Las bebidas alcohólicas (a diferencia de lo que ocurre con los alimentos envasados) no están obligadas a reflejar en la etiqueta información nutricional. No son, de hecho, alimentos propiamente dichos. Pero se puede investigar para ver cuáles son los que más caloría tienen.

Las calorías de una copa van en consonancia con la graduación. A la cabeza de la lista se sitúan, por tanto, los licores, y en concreto el vodka, con 300 kilocalorías por cada copa de 100 mililitros (un par de vasos de chupito por ejemplo. Después están el anís (297 kilocalorías), el whisky y el coñac (280), el ron y la ginebra (244), y el orujo (222). La mezcla más explosiva la lleva la piña colada (zumo de limón, coco y ron), una auténtica bomba con 644 kcal (una hamburguesa Big Mac son 510 kcal)

La cerveza y el vino, los que menos

En cambio, la cerveza y el vino, dos de las bebidas alcohólicas más consumidas en nuestro país, están entre las que menos engordan. Así, en contra de lo que muchos piensan, una caña de cerveza (200 cc) son tan solo 70 kcal y una lata, 105. En el caso del vino, una copa de tinto suponen 74 kcal y de blanco, 79.