Las "Doctoras Piojo" actúan en Mieres. La Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) de la Escuela de Bebés "Les Xanes" ha organizado unas jornadas para prevenir, diagnosticar y tratar la aparición de piojos en el pelo de los más pequeños de la casa. Los mayores recibieron un montón de consejos y los niños se lo pasaron en grande durante un taller práctico. El objetivo de este encuentro fue ofrecer a las familias una correcta formación para atajar rápido la aparición de liendres y evitar su propagación.

Las educadoras, ataviadas como "Doctoras Piojo" (con batas blancas y grandes gafas de "localización"), entraron en el aula de los niños armadas con artilugios. "Todos estos aparatos se utilizan para encontrar y deshacernos de los piojos, un problema muy común con el que os podéis encontrar vosotros, un amigo o un primo", explicaron. A través del cuento "Piojo" de Stephanie Blake, las "doctoras" explicaron a los pequeños el aspecto y los síntomas que causan los "bichitos": "Se encuentran muy a gusto entre vuestro pelo, y allí juegan. Es por eso que causan picor. Porque no dejan de correr de un lado a otro", señalaron.

Faltaba por saber cómo se reproducen y nacen las liendres. Para entenderlo bien, cada niño recibió un globo blanco con un "bichito" dentro. Tras un rato de juego, los pincharon y apareció un peluche. Se lo llevaron a casa de recuerdo. Esa fue la parte más divertida de las jornadas, aunque los padres también lo pasaron bien y llevaron un cuaderno repleto de consejos. El encuentro con la AMPA contó con la colaboración de Librería Muelle y la empresa Fuig Poll Gijón, especializada en el tratamiento contra las liendres.

Que no cunda el pánico. Lo primero que explicaron los expertos es que "los piojos son contagiosos, pero no peligrosos". Esa es una premisa que hay que tener muy clara para no alarmarse cuando un niño se rasca la cabeza más de la cuenta. Las liendres se trasmiten a través del contacto directo o en instalaciones de juegos y en el agua. Encontrarlas no es fácil, por eso los expertos aconsejan buscar en la nuca, remolinos y detrás de las orejas. Pueden eliminarse en casa con material apropiado o, si el problema persiste, en un centro especializado.

Es posible decir adiós a las liendres en poco tiempo, pero el mejor ataque es una correcta prevención. Los expertos recomiendan revisar la cabeza de los pequeños una vez a la semana, más a menudo si se rascan. No compartir gorros, bufandas, horquillas, gomas o toallas. Es necesario cepillar bien el pelo y, preferiblemente, llevarlo corto o en trenzas (mejor que las coletas). No usar productos contra las liendres como prevención, ya que se vuelven resistentes.

Los padres se fueron a casa con las cosas claras. Además de saber cómo prevenir y atajar a tiempo la aparición de liendres, también se deshicieron de una serie de mitos que se han mantenido con el paso del tiempo. El primero, que los piojos aparecen por falta de higiene en el cabello. Ocurre al contrario, ya que los piojos "viven mejor" en un cuero cabelludo que esté limpio y cuidado. Tampoco es cierto, según los expertos, que vayan al pelo teñido ni que se puedan contagiar a las mascotas.