Tal y como explica el Instituto Nacional del cberseguridad, el smishing "es una técnica que consiste en el envío de un SMS por parte de un ciberdelincuente a un usuario simulando ser una entidad legítima -red social, banco, institución pública, etc. -con el objetivo de robarle información privada o realizarle un cargo económico". Generalmente el mensaje invita a llamar a un número de tarificación especial o acceder a un enlace de una web falsa bajo un pretexto.

El problema, que no es nuevo, parece estar viviendo un momento de alta actividad con la suplantación de las entidades bancarias como señuelo. La operativa es sencilla. Recibimos un SMS de un remitente (que se que llama igual que un banco) en el que nos insta a proporcionar datos con relativa urgencia. Para hacerlo, nos manda abrir el enlace que viene con el mensaje. El problema viene ahí, porque si introduces tus datos, ya no hay vuelta atrás. Acabas de dar acceso a los ciberdelincuentes a tu cuenta bancaria.

En muchos casos, la víctima se libra porque se da cuenta de la estafa o porque la entidad bancaria que le reclama la acción ni siquiera es la suya, pero siempre hay víctimas. En Asturias, una afectada contaba a este periódico su caso esta semana. La trampa le costó 10.000 euros. “Parecía un mensaje fiable y estaba en el historial de mensajes del banco”, aseguró. La mujer denunció el robo en su cuenta y quiso compartir su caso en un chat de padres de un colegio ovetense para advertir del peligro. En ese mismo canal otras personas relataron experiencias similares.

Según explican todos los expertos, los mensajes con referencias a operaciones bancarias que llevan asociado un enlace deberían inducir a sospecha. En las redes sociales abundan las advertencias sobre este tipo de estafas. La propia Policía Nacional ya ha alertado en varias ocasiones de los peligros de este tipo de delitos.

La cyberdelincuencia es un fenómeno global y en crecimiento. En España la tasa de delitos comunes disminuye año a año; si bien, la de delitos cometidos en la red está en continuo aumento. Esto se debe a varios factores. Uno de los principales es que un ladrón que actúa en internet es mucho más difícil de identificar. Además, también puede actuar en cualquier parte del mundo desde su casa. De hecho, en muchas ocasiones, la Policía detecta que los delitos registrados en internet se cometen desde fuera de España.

Pese a las dificultades que conlleva luchar contra este tipo de delincuencia, la Policía cuenta cada vez más con expertos especializados en la persecución de estos fraudes.

Captura de pantalla.

Captura de pantalla. LNE

Otro mensaje que esconde un robo.

Otro mensaje que esconde un robo. LNE

Un tercer caso, recibido por una asturiana.

Un tercer caso, recibido por una asturiana. LNE

Estos son algunos mensajes recibidos por asturianos y que detrás esconden un intento de robo. El remitente no es un número de teléfono, sino el nombre de la entidad, lo que eleva la confusión de la víctima. En algunos casos advierten de un falso inicio de cuenta, pero en otros de un supuesto pago realizado. Hay que estar atentos.