
VÍDEO: Amor Domínguez/ FOTO: Mario Canteli
De la defensa del pote a la Asturias solidaria que hace suyos a los que la visitan: así fue el diálogo entre Maruja Torres y Edu Galán en el Congreso Mundial de Asturianía
Maruja Torres ha sido nombrada “Hija Adoptiva de Asturias 2026”. Un título honorífico a su brillante carrera con el que se reconoce un idilio con el Principado que comenzó hacia varias décadas cuando trabajaba como periodista. Hoy ha mantenido una conversación con el escritor ovetense ovetense Edu Galán en el Congreso Mundial de Asturianía. Ambos han reflexionado sobre el pasado, el presente y el futuro de la región. "¿Es hereditario el título de asturiana adoptiva?", preguntó Maruja Torres a Adrián Barbón que seguía la charla entre el público. "No puedo estar más feliz, agradecida y orgullosa por este cariñoso honor. Puxa Asturies y vivan mis amistades de esa preciosa tierra”, afirmó. El Edu Galán habló de la figura de sus abuelos, de la vida en el Oviedo de los años 80 y del sentimiento de pertenencia a una comunidad que siempre acompaña a los asturianos independientemente de su lugar de residencia. "De Asturias siempre me llamó la atención, aparte del paisaje y la gastronomía, su tejido social y la forma en la que la gente se ayuda y apoya a sus mayores", explicó Maruja. Su amistad con Edu Galán empezó "no con mariposas el estómago sino con cachopos", matizó el asturiano que a renglón seguido formuló a su contertulia la pregunta fundamental que debe responder todo el que pisa el Principado. "¿Fabada o cachopo Maruja?", "Pote asturiano", respondió ella, "es un plato de pobres que te calienta el alma".



